Més a prop Nº 21

Caminando

EUSKADI 2003

Aún recuerdo el día en que Laura, Jordi y Joan nos anunciaban que pronto dejarían de ser nuestros monitores. Tras múltiples intentos para organizar un encuentro, los Rierols volvieron a fallar y una vez más demostramos que sin la ayuda de los “monis” éramos incapaces de ponernos de acuerdo. El 21 y 22 de febrero fueron los dos días escogidos para el encuentro. Joan tuvo que buscarnos alojamiento en un albergue de Vilafranca, pronto llegaría la Pascua y todavía no nos habíamos visto, y menos hablado sobre las colonias del próximo verano, las que serían nuestras últimas colonias. No tuvimos mucho tiempo, en una tarde tuvimos que organizar muchos proyectos. El primero de todos, y creo que el más difícil, fue asimilar que pronto nos quedaríamos sin monitores, y viendo las dificultades que teníamos entre nosotros para hacer cualquier cosa, esto significaba que se acababa el “grupo”, se acababan las colonias de cada verano, las rutas de montaña, mochilas, etc... Un reto muy difícil de conseguir, pero nada comparado con el que vendría más tarde. Si aquellas tenían que ser las últimas colonias (sin monitores), había que organizar algo distinto, algo que recordásemos para toda la vida y que reflejase todo el trabajo que desde pequeños habíamos hecho para llegar a ser los Rierols.

¡Y qué mejor que un viaje a Euskadi! La propuesta nos ilusionó mucho a todos, pero pronto llegaron las dudas. Aparte de organizar el viaje, había que crear un fondo que nos ayudase a reducir el presupuesto, algo como hacer camisetas y mecheros... Cada uno tendría que venderlos y aportar luego la misma cantidad de dinero. Por Pascua, aprovechando el proyecto del “cortometraje” realizado el último verano en Tarrés, decidimos hacer un pase de la película y montar un chiringuito a la salida del “cine” para vender las camisetas y mecheros que habían sobrado. ¡Todo un éxito! Pero aparte de la venta de camisetas, cada rierol tenía una tarea a preparar. Durante el último trimestre de escuela, teníamos que organizar el viaje: rutas, albergues, dietas... Pero, lo más importante, el Pacto de convivencia. Si algo tenía que quedar muy claro antes de partir eran los objetivos del viaje. Todos queríamos pasarlo muy bien y hacer muchas actividades, pero convivir durante una semana en grupo es complicado, y si no establecíamos unas normas aquello podía ser un caos.

Nos costó unos cuantos encuentros hacer un pacto en que todos estuviésemos de acuerdo. Todos teníamos una idea diferente de lo que podía ser aquel viaje, pero finalmente lo conseguimos, se hicieron grupos de dos o tres personas para repartir las tareas y ahora teníamos otra ayuda en que apoyarnos si las cosas no iban muy bien por ahí arriba, un documento que todos habíamos firmado y que se tendría que cumplir.

Y llegó el día de la partida, 8 de julio de 2003. A las 9:30 de la mañana estábamos todos en la estación de Sants, y no sé si era por el sueño o por los nervios pero nuestras caras eran un poco largas. Supongo que todos sentíamos el peso del Pacto de convivencia sobre nuestros hombros, además de las mochilas que por última vez se verían todas amontonadas antes de partir. Pero pronto nos animamos, los monitores llevaban las pilas puestas y como siempre nos transmitieron su energía. La primera etapa tenía que ser en Plentzia, así que, nada más llegar, el grupo de transportes ya se tuvo que despabilar para llevar a todo el grupo hasta allí.

La verdad es que el principio no podía ser mejor, pasar dos días en un albergue donde lo teníamos todo hecho nos ayudó a preparar el resto de los días que estaríamos fuera. Si queríamos pasar dos días de ruta por la montaña se tenía que hacer la comida, plantar tiendas, llevar unos horarios, etc. Pero todo fue sobre ruedas y pasados unos días ya parecíamos expertos en transportes, dietas, rutas y todo lo que se nos propusiera. El paso por la montaña fue magnífico, la noche del camping lo pasamos muy bien, pero el objetivo era descansar y recuperar fuerzas para la excursión del día siguiente. Nos esperaba un día intenso, la niebla matutina nos asustó un poco pero nada impidió que siguiéramos con lo que habíamos preparado y sobre todo con el vivac, uno de los grandes objetivos del viaje. A la mañana siguiente ya volvíamos, quedaban tres días de viaje y queríamos pasarlos en San Sebastián, haciendo deportes de aventura y disfrutando de las playas y del turismo.

Las actividades en San Sebastián fueron geniales, no sé si me gustaron más las canoas o las piraguas, pero lo que tengo muy claro es que nunca podré olvidar la voz de Joan diciendo: “Derecha, derecha, izquierda, izquierda...”, mientras Ariadna y yo remábamos intentando dominar la corriente del río. A la mañana siguiente ya volvíamos y ahora las caras largas de la ida se habían convertido en pesadillas. Euskadi se había acabado y con él las colonias de los Rierols. Suerte que el viaje fue un éxito y esto nos ha motivado a comprometernos para el año que viene. Ya no estarán los monitores para organizarlo todo, pero estará nuestra ilusión ahora que hemos podido comprobar que... ¡con confianza no hay barreras!

Emma Nin

 

CONVIVENCIAS FAMILIARES EN TARRÉS, MÁS FAMILIARES QUE NUNCA

Nada más acabar las convivencias, mejor que hacer una crónica de las múltiples actividades y experiencias realizadas, me apetece escribir sobre la sensación que me ha quedado.

Tengo una mezcla de cansancio, satisfacción y añoranza... Obviamente es un cansancio físico, fruto de dormir poco, de moverte arriba y abajo, de asumir las novedades constantes. Satisfacción porque han terminado bien, sin que nadie se hiciera daño y con todo el mundo contento (al menos tengo esta sensación). Y añoranza porque tendré que esperar como mínimo un año para reencontrar este ambiente, mezcla de caos, actividad frenética, niños, risas, gritos y cariño, mucho cariño, que he encontrado con la gente que forma parte de este entramado tan peculiar como son las convivencias familiares. En todo viaje, leí el otro día, por más ganas que tengas de hacerlo, siempre hay un momento difícil, en que deseas no haber ni siquiera empezado esa aventura. Naturalmente, pensamos que es el peor momento del viaje, pero en realidad es el mejor, porque sólo gracias a él podemos sacar algo en limpio, aprender algo del viaje.

Este año hemos partido de una situación con menos niños de lo habitual. De hecho, pocos niños. El grupo de los Rierols se había ido de ruta por el País Vasco y sólo quedaban dos grupos (hay que tener en cuenta que el primer año de convivencias en Tarrés había cuatro). Uno de los grupos , el de los mayores, se ha ido la mitad de los días a Jaca a hacer una travesía por los Pirineos.

Esto ha significado que durante unos días sólo ha habido once niños en Tarrés, acompañados por un grupo de adultos como mínimo igual en número al de los niños. Es un punto a reflexionar, pero no el único. Los adultos hemos tenido que situarnos en un plano en que no sólo se trataba de trabajar sino de participar, implicándonos, en la medida de las posibilidades de cada uno, en las actividades de este grupo, centradas en el teatro y sus distintas formas (teatro de sombras, expresión corporal, máscaras...). Más convivencias que nunca, sin duda.

Por otra parte, los que han hecho la travesía por los Pirineos no han ido sólo con sus monitores. Se ha añadido otra gente, sea para acompañarles, para trabajar con ellos o por el placer de reencontrarse con la montaña. Y se ha vivido con toda naturalidad, teniendo presente el papel de cada uno. Y disfrutan, que es lo que hace falta. También han sido más convivencias que nunca.

Los fines de semana se han convertido en un ir y venir de gente que ha puesto a prueba nuestra capacidad de improvisación porque nunca sabíamos cuántos seríamos a la mesa. Todos nos han manifestado su interés por lo que estábamos haciendo, poniéndose a plena disposición para lo que hiciera falta: limpiando, cocinando, colaborando en los juegos... conviviendo, en definitiva.

Nos ha dicho, alguien que nos conoce mucho, que las convivencias familiares de verano son uno de los puntos neurálgicos de la Comunidad. Un punto de encuentro y que permite compartir en el sentido más amplio de la palabra, un punto de acogida y de cariño donde nos encontramos (y es de las pocas oportunidades en que lo hacemos, no hay que olvidarlo...) varias generaciones, padres e hijos, jóvenes, adolescentes y niños en una amalgama que parece difícil que mantenga el equilibrio, pero que parece bendecida por un componente que trasciende lo que sería razonable.

Hace 25 años que un grupo de matrimonios empezó a encontrarse en verano en Piedrafita. Muchas cosas han cambiado desde entonces, pero aquella semilla no deja de dar frutos y de hacer que los veranos sean algo especial para muchos de nosotros.

Jaume París

 

SEIS MESES ENTRE NOSOTROS

El 21 de febrero de este año llegaban a nuestro país el P. Estanislau M. y Míriam en un viaje de 24 horas desde Japón en el que sería el retorno definitivo del ermitaño a Montserrat. Desde aquel momento la Comunidad de Jesús ha estado pendiente de su delicado estado de salud hasta su muerte el 29 de marzo.

Con profundo agradecimiento por la acogida de las monjas del monasterio de Sant Benet, Míriam ha estado llevando a cabo el trabajo de catalogación de todos los escritos y documentos del ermitaño, en contacto con muchas personas que han seguido su enseñanza a lo largo de los años y haciendo un discernimiento sobre su futura vida eremítica en Japón.

El 21 de agosto pasado, seis meses justos después de su llegada, la despedíamos en el aeropuerto de Barcelona, de regreso a la tierra donde ha vivido casi treinta años junto al P. Estanislau dando un testimonio de presencia evangélica y vida contemplativa en un país no cristiano. Allí seguirá siendo fermento de Jesús encarnado en el mundo y trabajando el legado del P. Estanislau para hacer posible su difusión, la cual hará que siga irradiando la profundidad de su vivencia del amor de Dios.

Estos últimos meses han sido momentos de gracia especial para la Comunidad, al sentir más próxima la paternidad del ermitaño y revivir aspectos concretos de su vida eremítica, aunque habíamos mantenido a lo largo de los años el contacto con los ermitaños del Japón por carta, teléfono y correo electrónico, y vivíamos en comunión de oración. Comunión que él expresaba muy bien en una carta de 1981:

“Todo es gracia, todo me da alegría y me hace sentir muy fuerte vuestra comunión”.

Todos recordamos cómo Pere Vilaplana junto con Josep Closa, Raimon y Guillermo acompañaron al P. Estanislau M. en su partida de la ermita de la Santa Creu de Montserrat hacia Tierra Santa en 1972. Y cómo por distintos motivos algunos miembros de la Comunidad han hecho tresviajes al Japón a lo largo de todo este tiempo, llevándole nuestro deseo de seguir fieles a su demanda de ser contemplativos en el mundo.

Todo lo que el ermitaño nos ha hecho vivir estos últimos tiempos nos ha ayudado a conocer mejor a Míriam, la persona que ha vivido tantos años a su lado y que nos ha escrito tantas cartas en su nombre, interpretando fielmente sus sentimientos. Junto con ella rezamos al lado del padre unos momentos antes de su muerte en la habitación de la enfermería del monasterio de Montserrat, signo providencial de la comunión que hemos vivido tantos años y regalo de Dios que nos anima a seguir su ejemplo de hombre totalmente entregado a Dios. También ha compartido con nosotros el encuentro en Joan Blanques con la gente del pueblo de Tarrés y el P. Cassià el pasado 5 de abril y la visita a Montserrat con los Hermanos del Evangelio con motivo de su Capítulo General en Tarrés.

Su presencia en Tarrés el Sábado Santo nos permitió disfrutar de un encuentro íntimo de toda la Comunidad reviviendo el itinerario que hemos hecho con el P. Estanislau M. y con Pere Vilaplana desde los años sesenta. Y su trabajo de catalogación de la documentación del padre después de su muerte nos anima a difundir todo lo que ha significado para nuestra comunidad su enseñanza espiritual.

La peregrinación a Cataluña de Pablo Nakanishi, un viejo amigo japonés de los ermitaños y de la Comunidad, nos manifiesta que va floreciendo la semilla sembrada en el Japón por medio de su vida eremítica vivida desde 1974. Con Pablo y Míriam el día 13 de agosto visitamos Tarrés, rezamos en la ermita de la Santa Creu e hicimos un encuentro con la gente del pueblo para compartir el testimonio del ermitaño. La presencia luminosa y serena del padre se hizo viva, y en la ausencia nos transmitió la paz y el silencio de Dios.

Como testimonio de la comunión que hemos vivido todos estos años y que la muerte del ermitaño ha reafirmado, en la oración de vísperas en la capilla de ca l’Hostal hicimos entrega a Míriam de la cruz de madera de olivo que tenemos todos los miembros de la Comunidad. Recordemos que el ermitaño también la tenía y la guardaba como signo de los fuertes lazos que nos unían, tal como nos escribió desde el Campo de los Pastores de Belén en 1973 con motivo de la muerte de la primera hermana de Comunidad:

“¡Oh, sí, todo es gracia! Ciertamente, estos días pensaba en vosotros y os sentía más a menudo de lo habitual... y rezaba, ¡y con qué amor besaba la cruz de la Comunidad de la entrada de la Cueva! Ella me hablaba de sufrimiento y de alegría íntima en el seno del Padre. Ahora veo que la comunión venía más fuerte porque, de vuestra parte, vivíais el misterio de muerte y vida eterna de una de vuestras hermanas: M: Teresa Monné”.

El encuentro con el abad Josep M. Soler que compartimos con Míriam antes de su partida no reafirma en nuestros lazos con Montserrat que vienen desde los inicios de la Comunidad, en tiempos del abad Cassià M. Just. La vinculación de Míriam con Montserrat le permite seguir el ejemplo del P. Estanislau M. en su amor tan fuerte a la casa de la Madre de Dios en la santa montaña y le dará fuerzas en esta nueva etapa de más soledad. Esperamos que nuestra oración por el paso del desierto en su vida eremítica en el Japón también sean para ella signo de paz y esperanza.

Joan Figuerola

 

CRÓNICA DE TARRÉS

Durante todo el mes de junio los Hermanos del Evangelio han celebrado en Tarrés su capítulo general. Durante este tiempo han recibido varias visitas y han tenido también la ocasión de compartir con nosotros varios encuentros. Así, del 13 al 15 de junio estuvo con nosotros la hermanita del Sagrado Corazón Isabel, que reside en Mali. El 14 de junio hicimos un encuentro de hermandad los Hermanos con la Comunidad, por la tarde celebramos nuestra asamblea comunitaria, y acabamos el día compartiendo la eucaristía. Y, todavía, el 22 de junio fue uno día de encuentro de los Hermanos con amigos y familias de Foucauld. El día 27 recibieron también la visita del arzobispo de Tarragona, Lluís Martínez Sistach.

El día 28 de junio celebramos las exequias por nuestro hermano Manuel Caballero, los restos del cual reposan en el cementerio de Tarrés. A partir del 3 de julio, y hasta el 24 d’agosto, no han faltado amigos y miembros de la Comunidad que han pasado algunos días en Tarrés para disfrutar de las vacaciones, la amistad, la oración y la eucaristía. La hermanita de Nazaret Paula hizo retiro del 9 al 15 de julio y acto seguido se incorporó a las convivencias familiares, que han sido del 15 al 27 de julio. Después volvió todavía a hacer retiro del 1 al 10 de agosto. No han faltado tampoco las visitas de los amigos Ria y Savine, hermanitas de Nazaret, Jordi Yglésias, Alfons, Caterina y su madre, y el padre Xavier Morlans.

Del 13 al 15 de agosto, coincidiendo con la fiesta mayor de Tarrés, nos han visitado la hermana Míriam Calvo y Pablo Nakanishi, tan vinculados al padre Estanislau. Este año la fiesta de la ermita de la Santa Cruz se ha celebrado el día 14 de septiembre, con la presencia del padre Oriol M. Diví, monje de Montserrat. El día antes hicimos la asamblea de comienzo de curso. Mencionamos, finalmente, que del 10 al 12 de julio estuvo en la Pallissa del Cirerer un grupo de la parroquia del Vendrell.

 

Viaje a Burdeos

Habíamos quedado en ir a Burdeos a visitar al P. Michel Lafon. Hacía tiempo que no lo veíamos y teníamos ganas; además queríamos comentar con él el libro que estamos preparando sobre Pere y también la correspondencia entre Pere y él mismo. Fuimos: Josep Dalmases, Joan Figuerola, Roser Balañá, Jordi Giró, Joan Zafra, Quico Montserrat y Santi Soro.

Michel vive en la casa de las Hermanitas de los Pobres: una instalación amplia, con varios pabellones y un gran jardín. Nos esperaba; él y una magnífica cena que habían preparado las monjas especialmente para nosotros- Ya habíamos cenado, pero... ¿qué teníamos que hacer? Después Michel nos enseñó el apartamento donde vive y charlamos un rato, y finalmente nos llevó al pabellón donde residiríamos: una casa de dos plantas con cuatro habitaciones. Hacía mucho calor.

Al día siguiente, Joan Zafra, Quico y Roser dieron una vuelta por la finca y el resto, con Michel, nos dedicamos a los papeles de Pere. A las once había misa, más solemne de lo habitual puesto que era el santo de la superiora; a la misa asisten la mayoría de los residentes ancianos y la comunidad de hermanitas; la celebra habitualmente Michel; tuve el gozo de concelebrar. Al acabar, una hermanita sudamericana nos enseñó las instalaciones y acto seguido, a comer, una comida de fiesta en honor de la superiora y en beneficio de todos.

Por la tarde, Roser, Quico y Joan Zafra salieron a visitar la ciudad, y el resto nos reunimos con Michel para trabajar en el libro. Al atardecer salimos de la residencia y nos encontramos en el centro de la ciudad todos juntos; Michel nos enseñó algunos de los rincones más interesantes de Burdeos y nos paramos en una plaza muy bonita a cenar. Hacía mucho, mucho calor.

Pasamos la noche como pudimos: una ducha, un rato de dormir, otra ducha... Por la mañana no hacíamos muy buena cara y Roser estaba francamente enferma hasta el punto de que se quedó en la cama. Jordi Giró y Josep Dalmases fueron a visitar al P. Jean Miguel Garrigues, conocedor de la obra de Maritain, Joan Zafra y Quico todavía se atrevieron con una última visita a la ciudad y Joan Figuerola y yo nos quedamos con Michel hablando hasta la hora de la eucaristía. Tras comer y despedimos, emprendimos el viaje de vuelta.

Hasta aquí la crónica del viaje. Sólo unas palabras sobre Michel: lo hemos encontrado bien de salud y, como siempre, con las ideas muy claras. Nos ha ayudado mucho en el trabajo del libro y, sobre todo, ha sido para nosotros un placer reencontrarlo y poder compartir estas horas con él. Nos ha prometido que, cuando pueda, vendrá a visitamos; en estos momentos lo tiene más difícil porque se encuentra comprometido con el servicio a la residencia, pero estoy seguro de que podrá encontrar algunos días. Te esperamos, Michel.

Santi Soro

 

Llamado a la casa del Padre

EN LA MUERTE DE UN HERMANO DE COMUNIDAD

El día 26 del pasado mes de junio la Comunidad de Jesús vivió el misterio de muerte y vida eterna de nuestro hermano Manuel Caballero Mor, que con 54 años ha ido a la casa del Padre dejando a su esposa M. Pilar y a sus cuatro hijos huérfanos. Pese al dolor de su familia y de todos los hermanos por la pérdida de una persona querida, damos gracias a Dios por todo lo que él ha hecho de bueno entre nosotros y por el fruto que ya ha dado para la vida eterna. Manuel era uno de los primeros jóvenes que conoció Pere Vilaplana a finales de los años 60, y vivió de cerca los lazos espirituales con el P. Estanislau M. Llopart y sor Maria Montserrat Capsir. En esta camino de compartir una verdadera amistad descubrió su vocación en el matrimonio, celebrando su boda el año 1977 en Tarrés. El compromiso comunitario lo vivió día a día con simplicidad de corazón y sin hacer ruido, con momentos difíciles y momentos dichosos, siendo de los primeros matrimonios que realizaron la consagración matrimonial el año 1978 ante el cardenal de Barcelona Dr. Narcís Jubany, signo y manifestación de la voluntad de los dos esposos de vivir un cristianismo encarnado en la familia, la Comunidad, la parroquia, el trabajo, los amigos... Este cristianismo encarnado los ha movido a sentirse estrechamente vinculados al pueblo de Tarrés, donde han vivido los principales acontecimientos familiares y comunitarios y han creado unos fuertes lazos de amistad con sus habitantes. Y en Tarrés su familia ha querido que fuera enterrado Manuel. El sábado 28 de junio celebramos en la iglesia parroquial la eucaristía en sufragio por su alma y el entierro en el cementerio del pueblo en un acto sencillo y lleno de vivencias para su familia, la Comunidad y el pueblo. La paz y serenidad que ahora llena el corazón de su esposa, de sus hijos y de todos nosotros, nos permite vivenciar la comunión de los santos con quienes nos han precedido como es el caso de Manuel, y con tantas personas que nos quieren y están unidas a nosotros por los lazos de la plegaria y la amistad. A todos quienes recibís el MÉS A PROP os pedimos que lo tengáis presente en vuestra plegaria para que, pese a sus debilidades, Dios tenga en cuenta su fidelidad a la vocación cristiana manifestada a lo largo de su vida. También os pedimos una plegaria para que su familia sepa construir su futuro con esperanza y en el recuerdo amoroso de su esposo y padre.

Joan Figuerola

 

EXEQUIAS DE MANUEL CABALLERO (HOMILÍA)

Tarrés, 28 junio 2003

Rm 8,31b-34; Jn 6,37-40

Queridos hermanos y hermanas, la muerte no tiene sentido. No intentemos entenderla, no intentemos razonarla..

Sabemos que llega y no sabemos por qué, sabemos que llega y no sabemos cuándo; a veces demasiado tarde, a veces demasiado pronto, pero nunca llega a tiempo. A veces se presenta de repente, dejándonos sin aliento, a veces se presenta despacio, dejándonos fatigados y exhaustos; pero nunca nos coge preparados.

Y a su paso deja un dolor profundo, sordo, una herida aguda, que con el tiempo se irá cerrando pero quedará la cicatriz que nos recordará al ser querido.

Los no creyentes dirán: Manel se ha apagado, se ha acabado, y añadirán: la vida es este absurdo incomprensible. Los creyentes diremos: ha pasado a mejor vida y ha ido a reunirse con sus antepasados; pero, seguramente nos encararemos con Dios y le preguntaremos, doloridos y quizá con rabia: ¿por qué?

La respuesta de Dios la encontramos en la vida, la muerte y la resurrección de Jesucristo. La respuesta de Dios es: mi Hijo, Jesucristo, sufrirá y morirá como cualquiera de vosotros, pero mi Hijo Jesucristo, y tras de él todos los que creéis en él, resucitará.

Cada uno tiene su hora. Ha llegado la hora de nuestro hermano Manel, la hora de presentarse ante Dios, juez justo y misericordioso, que juzga según la ley del amor, la hora de presentarse ante Dios, su Padre, nuestro Padre, deseoso de acogerle y de perdonar sus pecados, de abrazarle amorosamente y de hacerle entrar en la casa solariega donde le esperan sus seres queridos que le han precedido en el camino. Esta es nuestra fe.

Oremos por nuestro hermano Manel: que el Padre del Cielo le acoja en su seno. Y oremos por aquellos que le han querido y le queremos, especialmente su familia. El consuelo nos vendrá del mutuo cariño y de la esperanza cristiana de aquel día en que nos volveremos a encontrar, transformados, transfigurados, en nuestra casa solariega del Cielo.

Mn. Santi Soro

 

QUERIDO MANEL

No recuerdo haberte escrito nunca una carta, pero como ahora estás tan cercano... Nos presentó Joan Prats un día que fuimos a ahuyentar el calor en Piscines i Esports, probablemente era el verano del 66 o del 67. Como Joan, te pasabas un montón de horas tecleando una linotipia en La Vanguardia. Turnos de día, turnos de noche, los domingos y las fiestas, de vez en cuando una quemadura con el plomo fundido, y siempre unos buenos desayunos o vermutillos en la calle Tallers o en la plaza de Castella. ¿Verdad que no te enfadas si escribo que la mesa y la sobremesa siempre te gustaron?

Como joven que eras te picaba especialmente el gusanillo de la amistad. A menudo Joan te hablaba de Pere, de la casa de la calle Joan Blanques, de un modo diferente de vivir la fe recibida por tradición cuando no por simple imposición y compartiendo la intimidad a la luz del Evangelio en las “colles”. Y empezaste a frecuentar aquella casa y a los que allí nos reuníamos. Empezaste a hacer “colles”. Recuerdo que cuando nos tocaba reunirnos en tu casa, aunque tan sólo era en la Esquerra de l’Eixample, a mí me parecía que iba al otro extremo de la ciudad, y ya ves ahora quién me liga a aquel barrio tuyo... Es que la ciudad se iba ampliando a medida que nos hacíamos mayores y nuestras vidas salían del recinto familiar del barrio y de la calle de casa.

Venías de la parroquia de Sant Llorenç, en la calle de Entença, donde conociste a M. Pilar. – ¡Eh, jugabas con ventaja! No estabas tan gordito y disponías de un “flamante” Renault 4/4 de color azul cielo o verde claro, no lo recuerdo... – Sólo tú y ella sabéis los mínimos detalles del inicio inexplicable de este sentimiento que se llama Amor que os atrajo y os ató con lazos suaves pero firmes. Quisísteis que, vuestro noviazgo primero y vuestro matrimonio y vida de familia después, estuvieran basados en el espíritu de la Comunidad, que tuvieran aquel aire sencillo y escondido de la vida de Nazaret y lo vivísteis con vuestro talante propio, caracterizado por un rigor en los detalles que no era ajeno a tu carácter tozudo y un poco autoritario. - ¿Me perdonas? – Esto no es un reproche, Manel, puesto que por encima de todo brilla una gran fidelidad a lo esencial, acompañada de un sincero amor a Dios y a los hermanos que te hacía estar muy cercano, pese a las obligaciones laborales o familiares con las cuales fuiste también, y siempre, muy serio: Un padre de familia trabajador y en lucha por vivir coherentemente con los valores cristianos. No es un tópico. Ya sabes que hoy en día no es nada fácil combinar familia y coherencia cristiana con las exigencias del mercado. No fuiste el único en esforzarte, pero lo hiciste y quiero decírtelo.

Y llegaron los hijos. Primero M. Creu, luego Esther, Montserrat y un poco más tarde Manel. Con ellos se multiplican las alegrías y las ilusiones, y también la carga de trabajo y las necesidades materiales ineludibles para darles todo lo que hace falta para encarar la vida con la mochila llena de valores y de conocimientos. Los cuatro tienen algo de ti en el rostro y en los corazones y sus historias llevarán junto con sus aportaciones personales mucho de lo que tú has dejado en sus hatillos. El día a día de los hijos te abrió a nuevos compromisos y, en coherencia con tu fe, respondiste a nuevos retos colaborando y trabajando en la Asociación y la Escuela de Padres de la escuela de tus hijos y realizando, en la participación de la vida parroquial, la aproximación a la gente del barrio, sin esconder nunca, sin embargo, tu compromiso con la Comunidad de Jesús, realizándolo allí donde Dios te había llevado.

Amaste mucho a Tarrés, no como un sitio para establecer una segunda residencia sino como una forma tuya peculiar de entender y vivir la Comunidad en los días de ocio y de descanso. Te encontraste a gusto enseguida entre su gente, como miembro de la Comunidad y como familia, y tus hijos tuvieron, como muchos de nuestros hijos, un buen terreno de juego donde expandir su vitalidad creciente y donde experimentar la convivencia y la Amistad. Y estos meses de 2003 en los que, sin hablar demasiado, has tenido con tu familia, M. Pilar y tus hijos, con tus amigos y compañeros, con nosotros tus hermanos, el diálogo más intenso. Has estado cercano como nunca; y en el proceso de tu enfermedad hemos tenido que tragarnos la rabia y aproyarnos, no sin esfuerzo, en la Fe para vencer al fatalismo...

Manel, te contaré algo: Siempre me ha gustado aquella fotografía tomada por Joan en una de las muchas visitas que hiciste al Padre Estanislau, en su ermita de la Santa Creu en Montserrat; visitas que muchas veces eran para acompañar a Pere cuando el horario laboral te lo permitía. En estos meses, la he tenido muy presente: dos amigos dialogando, reunidos... como ahora. Ah! ¡Quédate tranquilo! ¡Tu familia es la nuestra!

Josep Calvet López

Septiembre 2003

 

CONDOLENCIAS POR MANUEL CABALLERO

(transcripción de algunas cartas recibidas)

 

ABADÍA DE MONTSERRAT

6 de julio de 2003

Querido Joan y queridos hermanos y hermanas de la Comunidad de Jesús:

He recibido la notificación de la ida a la casa del Padre de vuestro hermano Manuel Caballero i Mor, quien, como decís, vivió su compromiso comunitario con fidelidad y con simplicidad de corazón.

Ha dejado esposa y cuatro hijos. A todos doy mi pésame. Y a todos os acompaño con mis sentimientos y mi oración fraterna en Cristo Resucitado. En estos momentos de aleluya está presente y nos anima una fuerte esperanza. Se habrá encontrado de nuevo –y de una manera nueva– con el P. Estanislau y con Pere, ¡aleluya, aleluya!

Esta madrugada nos ha dejado un hermano monje, Joan Rion i Tomàs, que también ha escuchado la llamada del Padre. Le encomendamos también a nuestra oración.

A todos, un fuerte abrazo en Cristo,

Oriol M. Diví

 

HERMANITAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Agosto de 2003

Estimado Joan:

Al comienzo de nuestra asamblea general he recibido tu carta anunciándome la triste noticia del fallecimiento de Manel. “Misterio de la muerte y de la vida eterna”, como tú lo expresas fuertemente en tu carta.

Te agradezco, os agradezco mucho que hayas compartido con nosotras esta triste noticia. Dicen que la verdadera fraternidad se descubre compartiendo, sobre todo, los momentos de dolor.

Leyendo tu carta, volvía a ver la casa de M. Pilar y Manel en Tarrés y todos los recuerdos de familia que vi cuando pasé por Tarrés.

Te envío una carta para M. Pilar de parte de toda nuestra fraternidad, signo de nuestra profunda comunión y de nuestra oración por la familia. ¿Podrías hacérselo llegar? Gracias.

Estamos en plena asamblea, trabajando duro, duro... Es muy positivo. Os daremos noticias.

Yo también guardo un gran recuerdo de mi estancia con vosotros. Saluda a cada hermano y hermana en particular.

Buen descanso merecido durante estas vacaciones.

Isabel Lara

AGRADECIMIENTO  DE LA FAMILIA CABALLERO

Muy queridos,
en primer lugar quiero agradecer a la Comunidad la oportunidad de poder dirigiros estas palabras.

Gracias por todo lo que habéis hecho por nosotros: llamadas, visitas, oraciones, pensamientos... todo nos ha ayudado y nos ayuda en estos momentos difíciles de nuestra vida.

Dios está con nosotros y todos estáis en nuestro corazón.

Recibid un fuerte abrazo y muchos besos.

M. Pilar, M. Creu, Esther, Montserrat y Manel

 

A FONDO

SAN JERÓNIMO. Homilía pronunciada por Mn. Jordi Vila en el monasterio de san Matías de Barcelona el día 30 de septiembre de 2003

Sir 51,18-30 / 2Tm 3,14-17 / Mt 5,13-15

Celebrar la solemnidad de san Jerónimo en este monasterio tiene un cariz muy especial, puesto que es aquel quien inspira su espiritualidad, su camino de búsqueda y de unión con Dios. Pero los carismas de los santos son siempre en bien de toda la Iglesia y no de una sola familia religiosa. San Jerónimo es de todos. Y qué nos dice, qué nos aporta san Jerónimo a los cristianos del siglo XXI? Una llamada a poner la palabra de Dios en el centro de nuestra espiritualidad y de nuestra vida cristiana. En medio de tantas palabras vacías, que deslumbran un momento pero que se desvanecen como el humo, la palabra de Dios es viva y eficaz, más penetrante que una espada de doble filo. En medio de tantas palabras falsas, que nos llevan a la sospecha y al escepticismo, la palabra de Dios se mantiene siempre cierta, y perdurará más que el cielo y la tierra.

Las Sagradas Escrituras son la fuente de la sabiduría que lleva a la salvación gracias a la fe en Jesucristo (2Tm 3,15). Nuestro mundo está sediento de sabiduría (Sir 51,24) aunque no sea consciente de esta sed. Y esta carencia de conciencia, y el desconocimiento de esta palabra viva, consistente y fecunda, deja a muchas personas viviendo en la desorientación, en el sin sentido. Más allá de los cánceres, de las enfermedades cardíacas y del SIDA, algunos expertos sanitarios empiezan a sospechar que la gran epidemia del siglo XXI será la depresión. La depresión es una enfermedad, a menudo tiene causas somáticas bien precisas, y no hemos de olvidar que también hay personas muy creyentes que la padecen. Pero también es cierto que tener una actitud positiva, dichosa y abierta ante todas las situaciones de la vida ayuda mucho a prevenir la enfermedad y a superarla. Y la palabra de Dios, que es siempre una palabra de amor y de vida, es capaz de inundar de claridad el pozo más negro.

Vosotros sois la sal de la tierra y la luz del mundo. Dos figuras diferentes y complementarias. La luz del mundo: “No se puede esconder un pueblo puesto sobre una montaña, y nadie enciende una lámpara para esconderla bajo un celemín” (Mt 5,14-15). Esto se puede aplicar muy bien al pie de la letra a este monasterio de Bellesguard. Si desde aquí se ve todo Barcelona, claro está que también desde todo Barcelona se ve Bellesguard. Es un pueblo puesto sobre una montaña, que no se puede esconder. Hermanas, que vuestra vida sea bien luminosa. Si os habéis reunido y os habéis recluido en este monasterio no es para desentenderos del mundo, sino más bien para vivir un estilo de vida alternativo, tal y como se dice ahora. Y esta vida alternativa no es otra que la de seguir a Jesús muy de cerca, imitando sus actitudes y su estilo: la pobreza, que nos enseña a compartirlo todo, la castidad, que nos abre el corazón a un amor universal, y la obediencia a la llamada y a la voluntad de Dios en nuestras vidas. Viviendo así, seréis un faro que atraerá a mucha gente hacia Jesús.

La sal de la tierra. La sal no tiene que ser visible, sino que tiene que quedar bien dispersa y compenetrada con los otros ingredientes del plato. Mal asunto si encontramos un grumo de sal. La sal no se tiene que ver, pero hace falta que esté para que el plato sea gustoso. Esta no es vuestra tarea, hermanas jerónimas, sino la de los laicos. Hace falta que haya cristianos dispersos por todos los barrios y calles de Barcelona. No hace falta que se vean, pero tampoco que se escondan de manera vergonzante. Lo que hace falta es que estén bien compenetrados con todo el tejido de la ciudad, en las instituciones políticas, en los partidos, en los sindicatos, en las empresas, en las escuelas, en las asociaciones de vecinos, en las entidades culturales y deportivas, en cada escalera y en cada familia, para que a todas partes llegue el buen gusto de Jesús, para que todo el mundo conozca su palabra viva y eficaz, amorosa y salvadora.
La sal y la luz, las dos cosas son necesarias a la vez. La luz del mundo sois vosotras, religiosas. La sal de la tierra son los laicos. Una Iglesia sin laicos sería algo parecido a una secta, es decir, a un grupo de personas que ha roto con la sociedad. Una Iglesia sin vida religiosa sería una especie de club de fans de Jesús, es decir, un grupo simpático pero sin consistencia.
Hermanas, la Comunidad de Jesús ha estado vinculada a vosotros desde sus inicios por la vía de la amistad tan honda y de la maternidad espiritual de sor Maria Montserrat Capsir hacia Pere Vilaplana. Él, que fundaba un grupo de laicos que quería ser fermento de renovación y de vida cristiana en medio del mundo, intuía la necesidad del punto de referencia que es la vida religiosa, y lo encontró en sor Maria y en el padre Estanislau. Hermanas, hace falta que continuéis siendo punto de referencia para esta comunidad de laicos, como debéis serlo también para todos los laicos cristianos de Barcelona. Siguiendo el carisma de san Jerónimo, enseñadnos no solamente a conocer las Escrituras, sino sobre todo a orar, a meditarlas, a alimentarnos con ellas, para que ellas sean nuestra escuela de sabiduría. Esta podría ser vuestra contribución, muy valiosa, a la extensión del Reino en nuestro mundo.

 

 

Nos dicen

DESIERTO EN TARRÉS

Carlos de Foucauld se abrió camino hacia Dios y hacia los más pobres.

Trazó una pista de incesante búsqueda y amor a través del desierto.

En el umbral de este desierto Dios lo alcanzó.

Y lo llamó irresistiblemente como hermanito de Jesús,

para vivir de modo personal, nuevo y radical a Jesús-Amor.

Su vida era un don, su muerte una entrega en el desierto...

Hermanita, retirarte de vez en cuando al desierto por un tiempo más largo,

es bueno y reconfortante.

La soledad y el silencio te traen paz y armonía te renuevan,

te vuelven más entusiasta y valiente.

(Regla de vida) Hermanitas de Nazaret

El desierto es para mí una llamada de Dios a encontrar la verdad más viva de mi existencia, de mi misión personal. Desde el desierto vuelvo más libre, más disponible para la entrega. Del desierto vuelvo auténtica, más llena de luz y de amor.

Doy gracias a Joan Zafra, el ángel guardián de este lugar, gracias a la Comunidad de Jesús, gente que ama, sirve, comparte... Gracias al pueblo de Tarrés por la acogida. Gracias a Dios.

“Siempre he amado el desierto.(...) Algo resplandece en el silencio... Lo que embellece al desierto, dijo el Principito, es que esconde un pozo en cualquier parte.” (A. de S. Exupéry)

             Paula Meire

 

COLONIAS EN TARRÉS

En aquel tiempo, cuatro jóvenes parejas decidieron pasar juntos las vacaciones en los Pirineos. Ahí nacieron las Colonias. Cada año aumentaba el número de los hijos y de las familias que participaban con entusiasmo. De vez en cuando cambiaban de lugar en diferentes casas de colonias. Todo era bueno.

Hace tres años, llegaron a Tarrés y era bueno. Entonces un grupo de jóvenes dijo: “queremos experiencias nuevas”. Los padres decían: “bueno”.

Los jóvenes se marcharon a Euskadi. Cuando volvieron sanos y felices, a los padres se les ensanchó el corazón y dijeron: “bueno, ¡muy bueno!”

Los medianos soñaban con las montañas. Y los organizadores les prepararon una excursión a Jaca. Subieron al monte hasta los 2.700 metros de altitud. Quedaron satisfechos. Cuando volvieron a Tarrés los pequeños los acogieron como héroes. Era bueno, muy bueno.

Los pequeños se transformaban en actores: expresión corporal con o sin luces fluorescentes, teatro de sombras, títeres, cantata... Presentaron obras de gran calidad. El público disfrutaba, aplaudía... y los actores recibieron el aplauso como profesionales. Era bueno, muy bueno.

El décimo día los organizadores, los animadores, los monitores, el equipo técnico, las cocineras, los jóvenes y los niños descansaron. Y vio Dios que era bueno, muy bueno y los bendijo.

Así pasó un año, pasó otro año, pasaron 25 años... Y vio Dios todo lo que habían hecho, y era bueno, muy bueno. Y dijo Dios: “¡Hombres creados a nuestra imagen y semejanza, continuad!”

          Paula Meire

 

TESTIMONIO DE CANDICE

El último sábado todos los participantes en las convivencias de Tarrés cenamos en la pista deportiva, alternando con juegos, danzas y representaciones. Al acabar, Candice, una chica canadiense de 16 años que ha pasado el mes de julio de intercambio con Maria Dalmases, y que estuvo los diez días con nosotros, pidió leer ante todos este testimonio:

“Nunca podré agradeceros suficientemente todo lo que habéis hecho por mi. Nunca había conocido tanta gente amable, simpática y abierta en toda mi vida, y siempre guardaré estas memorias como si fueran un gran tesoro.

Muchas gracias

Thank you from the bottom of my heart”

        Candice Carrier

 

PAULO NAKANISHI DESDE EL JAPÓN

Queridos Joan y Roser:

¡Hola!

Míriam ha traducido: “Peregrinación a Cataluña” y “Sobre nuestro grupo” del japonés al catalán. Los mando por correo electrónico. No dejo de dar gracias por ustedes, recordándoles en mis oraciones (Ef 1,1-16).

!Que Dios nuestro Padre y el Señor Jesucristo derramen su gracia y su paz sobre ustedes!

Paulo Nakanishi y Sofia

PEREGRINACIÓN A CATALUÑA

Cuando el P. Estanislau M. marchó del Japón el día 21 de febrero, yo le dije: “Nos veremos en verano”. Por esto, este verano he ido a Cataluña a visitarlo.

1.- Del 8 al 13 y del 15 al 16 de agosto, fui a la hospedería del monasterio de Montserrat. El padre Estanislau M. vivió durante muchos años en este monasterio. El padre, aun cuando amaba entrañablemente a su comunidad, desde niño sentía la vocación eremítica. Cuando Dios lo dispuso le fue posible realizarla, tal como me lo ha explicado la Hn. Miriam. Durante los seis días que viví en el monasterio, el padre Estanislau M. estaba dentro mi corazón en todo momento, cuando rogaba o cuando comía, en todo momento sentí su ayuda.

2.- Del 13 al 15 de agosto fui a Tarrés. El día 8 de agosto sentí una gran alegría de reencontrar a Ramon M. en el aeropuerto de Barcelona, tras casi 20 años. Quiero decir que pensé en cómo nuestra amistad ha continuado hasta ahora. También, al encontrar por primera vez a Joan Figuerola y a Roser, me pareció cono si fueran ya viejos amigos, al sentir su amistad tan entrañable. No sé muy bien cómo, pero sentí a todos los hermanos de la Comunidad de Jesús encontrados en Tarrés y en Barcelona entrañablemente afectuosos. Veía que en todos ellos estaba Jesús, y con Jesús también el padre Estanislau M.

3.- Del 16 al 19 de agosto fui a Barcelona. El 10 de agosto había visto por primera vez a Jordi Vila, y a Joan Prats y Carme. Ahora fui recibido por Joan y Carme en su casa como uno más de la familia. Me sentí muy feliz. encontré una familia que se quieren, se ayudan y se alegran conjuntamente. Una familia que irradia la luz de Dios.

4.- En resumen, la Comunidad de Jesús me recibió, y yo me siento lleno de agradecimiento. Todos me conocían y doy merced a Dios por la amistad que todos me demostraron. Además, durante este peregrinaje he sentido en todo momento cómo el padre Estanislau M. nos ayudaba y daba fuerzas. Por todo doy gracias a Dios de todo corazón.
SOBRE NUESTRO GRUPO

1.- El grupo de plegaria.

 El día 14 de marzo de 1992 el P. Estanislau M. me habló de la Comunidad de Jesús, su objetivo y lo que hacen. Entonces, yo y mis amigos de la parroquia hicimos un grupo. Cada primer miércoles de mes nos reunimos unos 8 o 9 amigos en casa de uno de nosotros de 7 a 9 de la tarde.

Cuando nos reunimos, hacemos:

1- Lectura de la Sagrada Escritura (ahora leemos el evangelio de San Juan y la carta a los Romanos).

2- 10 minutos de silencio.

3- Compartimos la Palabra.

4- Plegarias de intercesión.

5- Piscolabis (café y pastel).

2.-Hace unos cinco años que algunos miembros del grupo de minusválidos mentales (“Nozomi”, esperanza), unas 6 o 7 personas, nos reunimos cada lunes por la tarde, de las 6,45 a las 8,30 h, para rezar el rosario.

Cuando nos reunimos, hacemos:

1 – Cena.

2 – Plegaria de Jesús (Abbá Padre, Jesús).

3 – Un rato de silencio (según ellos lo pueden hacer).

4 – Una parte del rosario.

5 – Gimnasia (6 o 7 ejercicios).

6 – Piscolabis (café y pastel).

Osaka, 6/09/2003

Paulo Nakanishi

 

¡YA TENEMOS AQUÍ A LA PRIMERA!

Ya tenemos aquí a la primera! Suponemos que este fue un poco el sentimiento de todos cuando informamos que estábamos embarazados de la que unos meses después sería nuestra primera hija, Andrea. Era la primera para los amigos, la primera para los abuelos y la primera para los tíos. Y esta novedad ha hecho que todos los días, desde que conocimos la noticia hasta el día del nacimiento, el 6 de agosto, los viviéramos de una forma única y posiblemente irrepetible. Y el día llegó... Para no aburrir (la gran mayoría de los que estáis leyendo estas líneas ya sabéis qué tal va el tema), diremos que fue un parto natural, relativamente rápido, y que Andrea sacó su cabecita a las 6:26 de la madrugada. Midió 50 cm y pesó 3.400 gramos, y se encontraba perfectamente; tanto ella como la madre se recuperaron muy rápidamente y al tercer día nos mandaron a casa.
Y aquí estamos, yo dándole al teclado mientras ella me mira con cara extrañada... como mínimo ahora no llora, que ya es mucho. Y esperando estamos, porque como ya debéis saber, por Navidad esperemos a Maria, una futura amiguita de Andrea e hija de Vicky y de Sergi, y por mayo al hijo/a (todavía no se ha definido) de Marta y Pere. Pues bien, como veis, hemos empezado diciendo que Andrea ha sido la primera, pero no será la última! Un fuerte abrazo para todos,

Andrea, Olaya y Xavii

Declaración a favor de la paz

Ecos del  Capítulo General de los Hermanos del Evangelio

Fraternidad Sacerdotal - Asamblea en Lisieux

Hermanas de Nazaret - Ecos Asamblea General

 

 

Pasando páginas

Estanislau M. Llopart. HOME DEL DESERT,JO EL SÓC! 
Publicacions de l’Abadia de Montserrat, col. Saurí, 160, 119 pág., 2003.

Tal como escribe el padre Bernabé Dalmau en el proemio del libro, “su recuerdo (del padre Estanislau) conviene que no se pierda, porque es un legado que puede hacer bien todavía a mucha gente. Sin excluir que un día podamos tener a nuestro alcance algunas palabras de edificación que a lo largo de los años transmitió verbalmente o por escrito y los recuerdos de los que recibieron más directamente su enseñanza espiritual, ya desde ahora parece oportuno ofrecer algunos textos suyos difíciles de encontrar y que, bien situados, en el contexto en que fueron escritos, nos muestran cómo el P. Estanislau era un hombre de oración, un hombre de Iglesia y un amante de la tradición de los Santos Padres”.

El libro contiene tres artículos sobre María y la Iglesia y otros tres sobre los Padres de la Iglesia. Finalmente, contiene algunos de los cánticos que elaboró a partir de textos bíblicos y que se encuentran en el libro “Lloança a Déu”, que desde hace 15 años usamos para la oración comunitaria.

 

 

TRIBUNA: LOS MANDAMIENTOS

En la guerra de Irak se ha dado cita el incumplimiento de los Mandamientos de la Ley de Dios de forma deleznable. Conviene reflexionar al respecto.

Está claro que se ha utilizado el nombre de Dios en vano para justificar la “guerra preventiva”. Una invasión injusta para liberar al mundo de un tirano que sobre todo era peligroso para su pueblo y al que desde Occidente no se dudó en utilizar cuando así nos convino.

Se ha matado. ¿Por qué? ¿Para qué? Nunca hay justificación para matar al otro, pero en esta “guerra preventiva” matar al otro, en este caso al iraquí, no tenía ninguna importancia, y hemos asistido horrorizados a los terribles bombardeos desde las alturas contra un pueblo indefenso. No matarás.

No mentirás. Ahí parece que es donde más duele. Se ha mentido y esto no lo admitimos y puede ser que algunos de los que han mentido, que son muchos, aunque tres con mayor responsabilidad, paguen por ello y es justo que así sea. Mentir no, que nos engañen no vale, esto no se va a pasar por alto.

No codiciarás los bienes ajenos. Parece que la gran desgracia de Irak, más que tener un tirano sangriento (por desgracia no es el único que existe en el mundo y esperamos que no liberen a ningún otro pueblo con bombas), es tener petróleo. Este Mandamiento de la Ley de Dios tantas veces vulnerado está en el origen de guerras y enfrentamientos de todo tipo. Por esto se mata, por esto se miente. El otro no cuenta, el otro no existe.

Y para todos aquellos que defienden las guerras, muchas veces usando el nombre de Dios en vano, conviene recordarles que los Diez Mandamientos se resumen en dos: amarás a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo. Es decir, si amamos a Dios somos libres y capaces de amar al otro y ver en él al hermano.

         M. Lluïsa Oliveres. Presidenta Fundació Alfons Comín

         La Vanguardia 7septiembre 2003

 

NOTICIAS

14 junio: Por la mañana encuentro de la Comunidad con los Hermanitos del Evangelio asistentes durante todo el mes de junio a su Capítulo general en Tarrés. Comemos todos juntos. Por la tarde reunión de comunidad y encuentro final con los Hermanitos para celebrar la eucaristía.

15 junio: Excursión de los Hermanitos del Evangelio con algunos miembros de la Comunidad a Montserrat, con asistencia a la misa conventual, entrevista con el P. Abad Josep M. Soler, comida en la montaña y visita al museo acompañados del P. Evangelista M. Vilanova.

21 junio: Encuentro de los hermanos de la fraternidad de celibato en Tarrés.

22 junio: Encuentro de padres con los monitores de los Rierols para preparar el viaje a Euskadi en casa de Gabriel y Miriam.

25 junio: Mn. Santi Soro administra el sacramento de la unción de los enfermos a Manuel Caballero, hospitalizado en la Ciutat Sanitària de Bellvitge.

26 junio: Muerte de Manuel Caballero Mor a las 11,30 h de la noche en Barcelona.

27 junio: Por la tarde, el arzobispo de Tarragona Lluís Martínez Sistach visita a los Hermanitos del Evangelio asistentes al Capítulo en Tarrés.

28 junio: Exequias de Manuel Caballero en Tarrés.

5 julio: Encuentro d’una quincena de hermanos de la Comunidad con la hermanita Paul-Marie en la fraternidad de Pont-Gourgeon de Vilacròsa (Francia).

8-15 de julio: excursión de los Rierols a Euskadi.

16-27 julio: Convivencias familiares en Tarrés.

6 agosto: Nace en Barcelona Andrea Mendieta Sánchez, hija de Xavi y Olaya. ¡Enhorabuena a los padres, familiares y amigos!

8 agosto: Llegada de Pablo Nakanishi desde el Japón.

10-12 agosto: Encuentro de siete hermanos de la Comunidad con el P. Michel Lafon en Burdeos.

13 agosto: Encuentro de la hermana Míriam y de Pablo Nakanishi con el pueblo de Tarrés y hermanos de la Comunidad para hablar del P. Estanislau.

16 agosto: Entrevista con el P. Abad de Montserrat Josep M. Soler de Ramon M. Giró, Joan Figuerola y Roser Balañà, la hermana Míriam y Pablo Nakanishi.

20 agosto: Excursión de los hermanos de la fraternidad de celibato al Priorat.

21 agosto: Partida de Míriam al Japón por continuar su vida eremítica.

21-25 agosto: Estancia del P. Evangelista M. Vilanova en Jaca con Alfredo Larraz y M. Àngels Dalmases.

11 septiembre: Muere Domingo Valios, padre de Santi de Lérida. Roguemos por él y por su familia.

13 septiembre: Asamblea de inicio de curso en Tarrés.

14 septiembre: 27º Aplec de la Santa Creu en Tarrés con asistencia del P. Oriol M. Diví, monje de Montserrat y autor de los gozos de la ermita.

16 septiembre. En la archidiócesis de Tarragona, Santi Soro es nombrado delegado diocesano de pastoral social, y Jordi Vila delegado diocesano de apostolado seglar. Felicidades y buen trabajo para los dos.