RECONOCIMIENTO DEFINITIVO DE LOS ESTATUTOS ASOCIACIÓN DE FIELES Fraternidad Carlos de Foucauld ROMA 1 DE DICIEMBRE DEL 2004 El Equipo Internacional quiere compartir con todas ustedes lo vivido en Roma el día 1 de Diciembre de 2004 Nos habíamos encontrado allí, para trabajar el Equipo Internacional los días previos al reconocimiento de la aprobación definitiva de los Estatutos de la Asociación. El día 1 de Diciembre, estábamos convocadas por el Consejo Pontificio de Laicos a las 10,30 de la mañana. Roma llevaba dos o tres días con huelga de transporte, así que salimos con mucho tiempo para poder estar a la hora citada. Nos acompañó Roseta y esperábamos a Marcela, que al final, con la huelga y debido a su edad decidió no asistir.
Llegamos al Consejo Pontifico para los Laicos a la hora exacta, allí nos esperaba Monseñor Rylko. Pasamos a un salón donde Maria Smaldone presentó al nuevo equipo. El se mostró muy interesado en todo lo concerniente a nuestra Asociación. Después de una charla cordial y afable con nosotras paso a leer el Decreto de aprobación. A continuación nos dirigió las siguientes palabra: Palabras reconfortantes para seguir viviendo fielmente el carisma de Carlos de Foucauld en medio este mundo ambiguo y contradictorio
El Equipo Internacional ha vivido este acontecimiento con una gran intensidad sabiéndose acompañada por las oraciones de toda la Asociación. También lo vivimos con la esperanza de que este reconocimiento nos aliente a todas en nuestro camino, dando ese testimonio de vida que la Iglesia espera del Carisma del Hermano Carlos. Terminamos con un ágape donde participaron más personas conocidas por Maria y Ana Maria, como el secretario de Monseñor Rylko, un conocido de Ana Maria, etc. Hicimos un poco de fiesta comiendo fuera, en el barrio de Trastebere; después visitamos San Pedro, para terminar uniéndonos a la Eucaristía con las Hermanitas en Tre Fontane, donde nuestro gozo, aun se hizo más grande en esta celebración. Yo me encontraba transportada, dando gracias a Dios por la grandeza de la Universalidad que tanto vivió el Hermano Calos y que de alguna manera mágica se palpaba en el ambiente. Dejamos aquella agradable estancia y nos retiramos a descansar, ya que al día siguiente algunas partíamos a nuestro destino. Damos gracias a Dios por todo lo vivido. Ana Maria , Françoise, Rosetta, Maria, Rosa, Thérèse y Margarita. |