ABC, 14 de noviembre de 2005
Soldado, aventurero y misionero, Charles de Foucald dedicó gran parte de su vida a ayudar al pueblo Tuareg, con quien vivió hasta su muerte
JUAN VICENTE BOO CORRESPONSAL
ROMA. Un soldado francés, convertido en misionero entre los Tuareg y
«hermano universal» de todo ser humano, fue elevado ayer a los altares
entre aplausos entusiastas de católicos norteafricanos, cadetes de la
academia de Saint Cyr y miles de personas que aprendieron a amar a sus
semejantes y a Jesucristo de la mano de Charles de Foucauld. Había sido
militar, explorador, geógrafo, etnólogo y lingüista, recogiendo millares
de poemas de los Tuareg, representados ayer por algunos de sus jefes. El
ministro de Justicia, Pascal Clement, y la esposa del primer ministro,
Marie-Laure de Villepin, presidían la delegación gala. Un nivel muy
superior al de hace dos semanas; cuando a la beatificación de ocho
mártires españoles acudió tan sólo el subsecretario de Asuntos
Exteriores.
La basílica de San Pedro desbordaba alegría cuando el rostro amable del
«marabut cristiano» -el «ermitaño cristiano» como le llamaban los
«hombres azules» del desierto del Sahara- se asomó desde un gran tapiz
en la ceremonia de beatificación. Benedicto XVI acudió al término de la
misa para venerar las reliquias del misionero francés (1858-1916) y de
dos mujeres italianas fundadoras de órdenes religiosas: María Pía
Mastena (1881-1951) y María Crocifissa Curcio (1877-1957).
El Papa afirmó que «la vida contemplativa y escondida de Charles de
Foucauld en Nazaret, donde encontró la humanidad de Jesús, nos invitan a
contemplar el misterio de la Encarnación. Allí descubrió que Jesús nos
invita al amor y a la fraternidad universal, que él vivió más tarde en
el Sahara. Como sacerdote, puso la Eucaristía y el Evangelio en el
centro de su vivir».
La fascinante aventura del vizconde alsaciano Charles Eugène de Foucauld
-que era hijo de una familia rica y perdió la fe a los 16 años- incluye
una primera etapa como alumno de la prestigiosa academia militar de
Saint Cyr y oficial de caballería en la Argelia colonial, donde terminó
de gastar su herencia en fiestas, muchachas de París, y cigarros de la
mejor calidad. Cansado del ejército, recorrió por su cuenta tres mil
kilómetros del desierto y publicó «Exploración de Marruecos» (1882), que
le valió la medalla de oro de la Sociedad de Geografía francesa.
Después de estudiar árabe y el Corán, busca la ayuda de un sacerdote y
recupera la fe a los 28 años. En el momento en que encontró a Dios,
según una de sus cartas, «comprendí que no podía hacer otra cosa que
vivir para Él». Entra en la Trapa, pasando de un convento de Francia a
otro de Siria y finalmente a Roma para estudiar Teología. Pero en lugar
de hacer los votos perpetuos deja la orden y se va por su cuenta a
Nazaret. Buscando sitios más pobres, vuelve a África como sacerdote para
vivir con los Tuareg entre Argelia y Marruecos. A partir de 1905 se
establece en Tamanrasset, donde murió en 1916, víctima de una banda de
rebeldes. Durante un robo, el muchacho que le vigilaba se puso nervioso
y le disparó un tiro en la cabeza.
No llegó a convertir a ningún Tuareg ni a fundar una orden religiosa.
Pero hoy son once las congregaciones religiosas y ocho las asociaciones
de laicos que difunden su mensaje. Y miles de personas siguen su
espiritualidad en el mundo entero.
Foucauld, una vida de aventura y búsqueda de fe
Charles de Foucauld nace en Estrasburgo en 1858, pierde la fe a los 16 años, estudia en la academia militar de Saint Cyr y se traslada a Argelia, colonia francesa, como subteniente de caballería en 1881. Malgasta su herencia en una vida desenfrenada, deja el ejército y se convierte por su cuenta en explorador de Marruecos. En París recupera la fe con la ayuda del sacerdote Henri Huvelin y entra en la Trapa, marchando a Siria y Roma. Regresa a Argelia, como misionero por cuenta propia en Beni-Abbés y el Hoggar, antes de establecerse en 1905 en Tamanrasset, en pleno corazón del Sahara. Adora la Eucaristía y sirve a los pobres de los Tuareg. Escribe un diccionario francés-tuareg y traduce la Biblia. Muere el 1 de diciembre de 1916.