Los ADVERBIOS de Hta. MAGDELEINE

"La vida secreta de las palabras" es el título de una película reciente y lo he recordado a la hora de escribir estas líneas sobre Hta. Magdeleine porque me ha despertado la curiosidad de descubrir cuáles fueron sus “secretas palabras”, portadoras de vida para la Fraternidad y para toda la Iglesia. He elegido siete adverbios de uso frecuente:

, DENTRO, CERCA, ABAJO, NO, MÁS y TODAVÍA

y he tratado de poner en paralelo cómo se usan en el Evangelio y cómo los usó, o más bien vivió, Hta. Magdeleine.

Sí Padre, porque así te ha parecido bien (Mt 11,26; Lc 10,21)

Cuantas promesas hay en Dios, en Él son el sí, por lo cual también por medio de él decimos sí a Dios (2 Cor 1,19-20)

Decir a Dios y a su gracia que se nos da en Jesús, es la actitud básica creyente. Está hecha de respuesta, consentimiento, adhesión, aceptación y acogida, recordándonos que "lo nuestro" es responder antes que buscar. El término Amén, más que "así sea", quiere decir: "de esto me fío, de esto estoy segura, aquí me apoyo y me dejo sostener", y es la proclamación de nuestra confianza básica.

Decir SÍ a Dios supone decir sí a su mundo y no existe posibilidad alguna con el Evangelio en la mano de evadirse de él bajo pretexto de “espiritualidad” porque Dios es el "amigo de la vida" y así lo llama el libro de la Sabiduría: "Tú con todas las cosas eres indulgente porque son tuyas, Señor que amas la vida" (Sab 11,26)

¿A qué dijo SÍ Hta Magdeleine? Quienes la han conocido dan fe de su pasión por la vida y por cada ser humano. Lo que más llamaba la atención al conocerla, dicen, era su capacidad de estar pegada la vida, de acogerla y responder a ella con una agilidad tal que parecía enteramente natural.

Vivió una pasión intensa por el mundo, por la Iglesia y la alcanzaron las grandes inquietudes del tiempo que le tocó vivir. La realidad del mundo, los acontecimientos eclesiales y políticos hicieron mella en su personalidad y reaccionó con un Sí audaz y generoso.

Ella misma reconocía: “Soy pequeña, pobre y miedosa en el fondo, pero creo que el Señor me confía grandes cosas y que tengo que tener audacia, mucha audacia en el camino del amor”.

DENTRO

El reino de los cielos está dentro de vosotros (Lc 17,21)

Tú, cuando vayas a orar, entra en lo escondido...( Mt 6,6)

En un mundo de extraversión y estrés, la llamada a la interioridad se hace más urgente y los diferentes caminos de espiritualidad coinciden en el ofrecimiento de contacto con la propia interioridad, de serenidad y armonía personal.

Vivir “dentro”, en contacto con el propio corazón es uno de los desafíos más fuertes que experimentamos.

La Biblia habla del corazón como de su sede, como del lugar de la intimidad, la profundidad y la libertad. Uno de sus proverbios puede describir cuál fue el camino de interioridad de Hta. Magdeleine "El corazón del rey es una acequia en manos de Dios: él la dirige a donde quiere" (Pr 21,1).

La vida contemplativa era para ella, ante todo, una vida de amistad con la persona de Jesús, es una vida interior más profunda, en contacto con Dios. Pero tuvo el atrevimiento de creer que era posible dar a la contemplación un lugar en el mundo, más allá de la estructura monástica, y hacer de la vida cotidiana un lugar de contemplación.

“La mirada contemplativa permite vivir el momento presente de una manera que permita ser una respuesta a la llamada de Dios. Esta disposición exige dedicar tiempo a la relación con Jesús para mirarle en el silencio de la adoración eucarística y escucharle”. “Es un camino lleno de dificultades y peligros en el que no encontraréis, en cada encrucijada o precipicio, barreras ni vallas que os den seguridad. Tendréis que reemplazarlas por una formación integral de la inteligencia, de la voluntad y del corazón”.

CERCA

Pero un samaritano se acercó... (Lc 10,33)

Daos cuenta de que está cerca, a las puertas (Mt 24,32)

El Evangelio afecta nuestros más inmediatos comportamientos, a nuestra vida cotidiana y no podemos evadirnos hacia no se sabe qué esferas distantes de la realidad. "Dios empeñado en hacerse ser humano y nosotros empeñados en ser espirituales", dice Federico Carrasquilla previniéndonos ante cualquier intento de distanciarnos de la realidad que nos circunda. Ya el AT avisaba de esa tentación: Este mandamiento que yo te ordeno hoy no es muy difícil para ti, ni fuera de tu alcance. No está en el cielo, para que digas: "¿Quién subirá por nosotros al cielo para traérnoslo y hacérnoslo oír a fin de que lo guardemos?" Ni está más allá del mar, para que digas: "¿Quién cruzará el mar por nosotros para traérnoslo y para hacérnoslo oír, a fin de que lo guardemos?" Pues la palabra está muy cerca de ti, en tu boca y en tu corazón, para que la guardes (Dt 30:11-14)

Y en el NT la parábola del juicio final (Mt 25) nos recuerda que, aunque no sepamos hacer grandes cosas ni dispongamos de muchos recursos, Dios sólo se fija en lo elemental y concreto que está en nuestras manos: el agua, pan, techo y compañía que ofrecemos a los que lo necesitan (Mt 25, 32-46).

Hta Magdeleine puso en marcha un modo de vivir la vida cristiana y religiosa que no la alejaba del rumor de la vida humana, de sus conflictos, sus luchas y su cotidianidad, y asumió el riesgo de la proximidad de la gente. Su propuesta fue la de “poder vivir, como Jesús, no separadas sino íntimamente mezcladas con la masa humana, lo mismo que la levadura. Y hacernos todas a todos: árabes entre los árabes, nómadas con los nómadas, adoptando su lengua, sus costumbres y hasta su mentalidad. Deberás vivir tu vocación contemplativa en el corazón de las masas humanas”

ABAJO

Bajó con ellos a Nazaret...(Lc 2,5)

Zaqueo, baja enseguida (Lc 19,5)

Uno de los desafíos del Evangelio consiste en buscar a Dios, no donde nosotros quisiéramos encontrarlo y nos gustaría que estuviera, sino donde Él espera ser encontrado. Y Dios espera ser encontrado donde se situó al entrar en la historia humana: en los lugares de abajo como Belén, Nazaret, en el Calvario, fuera de las murallas de la ciudad.

Lo mismo que en su nacimiento, Dios se encuentra siempre fuera, con los que el mundo ha arrojado lejos de sí. Alguien ha dicho que los judíos aguardaban al Mesías como un rey (“mirra y áloe exhalan tus vestidos...Sal 45,9), pero él se presentó oliendo a establo. Le esperaban con la mirada dirigida hacia arriba, pero le encontraron cuando miraron hacia abajo. La experiencia de lo Santo ha quedado trasladada a lugares, tiempos y personas inesperadas. “El que pueda entender, que entienda” (y el que pueda “oler”, que “huela”...)

La llamada que Hta Magdeleine puso en marcha fue en la dirección de “los lugares de abajo”: “vivir, alojarse y viajar como los más pobres, como Jesús, que no perdió su dignidad divina al tomar la condición de un pobre artesano”. “Tener derecho a ser, como Jesús, realmente pobres, viviendo del trabajo manual y las limosnas, sin rentas ni dotes. No dejar sólo a los laicos el privilegio de despojarse de sus bienes cuando quieren para seguir a Cristo pobre, y no hacer voto de pobreza para estar obligadas a prever el futuro, estando seguras de no carecer de nada”.

NO

No hagáis como ellos (Mt 6,8)

No ha de ser así entre vosotros (Mt 20,26)

No atesoréis (Mt 6,19)

No os preocupéis (Mt 6,25)

No podéis servir a Dios y al dinero (Mt 6,24)

No tengáis miedo (Mt 10,26)

No llaméis a nadie padre (Mt 23,9)

¿Quieres que recojamos la cizaña? Respondió: No (Mt 13,29)

El Evangelio ha introducido en la Historia un germen de disidencia y una invitación a ser transgresores de viejas leyes mundanas. En tiempo de Hta. Magdeleine la vida religiosa estaba “encapsulada” en costumbres y normativas que parecían inmutables pero ella se atrevió a transgredirlas y dijo “noes” que resultaban revolucionarios en aquel momento: “No se te pedirá, en nombre del amor a Cristo, dejar de querer a tu familia, no se te pedirá destruir tu juicio, ahogar tu personalidad o negar ni disminuir tus talentos…”

“Por todos lados nos piden que nos ocupemos de escuelas, hospitales o dispensarios y repetimos: No. Nosotras no tenemos más que un solo fin: hacernos como ellos, es decir, de los más pobres, de la clase de los humildes, de los que el mundo desprecia...Nunca en un plan superior a ellos para dirigirlos, educarlos o enseñarlos, sino desde un plan de igualdad para amarlos y ayudarlos como se ayuda a los amigos y a los iguales. Es nuestro único camino. No tengas más que un amor, un deseo, un pensamiento: Jesús”

MÁS

Aquí hay alguien que es más que Salomón (Mt 12,42)

¿Quién le amará más? (Lc 7,41)

Vosotros valéis más que los gorriones (Mt 10,31)

Eso ¿qué gracia tiene? Habéis oído, pero yo os digo... (Mt 5,22,28.32.34)

La búsqueda de Dios está atravesada por el deseo y la insatisfacción y el cristiano es alguien que “tiene el aire de tener una cita más lejos”. Todo lo contrario de estilos de vida lánguidos, distensionados o rutinarios.

Un poeta se dirige así a Dios: "Tú siempre estás donde yo nunca estoy, pero desearía hallarme. Desde allí me llamas".

La Pascua ha introducido un MÁS en nuestra historia, una sed de atravesar barreras y fronteras, de imaginar futuros posibles.

El amor que habitaba a Hta. Magdeleine, un amor por cada persona, cada pueblo, cada cultura, la empujaba a tratar de alcanzar hasta el último rincón del mundo. “Hay que ser más audaces, el mundo entero nos llama”. “No hay que contentarse con hablar de amor fraterno. Hay que hablar de unidad en el amor porque cada vez me es más evidente que es ése el más puro espíritu del Evangelio, el más puro espíritu de Cristo...”

Frente a límites o fronteras que parecían exigir resignación o adaptación, ella oponía su audacia: Los obstáculos se convertían para ella en una fuerza que la empujaba hacia delante y la palabra "imposible" era uno de sus más poderosos estimulantes. “La debilidad de los medios humanos, es motivo de fuerza. Jesús es Señor de lo imposible. Tened la fe que hace desaparecer cualquier imposibilidad, que hace que las palabras inquietud, peligro, miedo, carezcan de sentido.”

“No podemos permitir que la gente siga sufriendo y no ir hacia ellos bajo pretexto de preservarnos. Un alma que arde basta para encender una hoguera”.

TODAVÍA

"No es todavía el fin" (Mt 24,6

"Velad, porque no sabéis en qué día viene vuestro Señor" (Mt 24,42)

La vida cristiana estará siempre atravesada por la tensión entre el ya y el todavía no. Las parábolas escatológicas hablan de "noche", "tardanza", "retraso" y "distancia": son los elementos de la espera y de la paciencia porque la promesa de un encuentro personal pone la vida en clave de expectación y el "todavía no" mantiene en estado de esperanza. Pero para eso se necesita una gran capacidad para resistir y permanecer.

La luz de la Pascua nos ha revelado con absoluta claridad la transitoriedad de este mundo y necesitamos la perseverancia, la constancia, la fuerza de resistir de quien sabe a dónde va. Es la propuesta de Ernesto Sábato: “Tengo la convicción de que debemos penetrar en la noche y, como centinelas, permanecer en guardia por aquellos que están solos y sufren el horror ocasionado por este sistema que es mundial y perverso. Un grito en la mitad de la noche puede bastar para recordarnos que estamos vivos, y que de ninguna manera pensamos entregarnos”.

La vida de Hta. Magdeleine fue larga y trabajosa y su cuerpo envejecido y gastado por tantos kilómetros recorridos, por tantas noches de vigilia y de trabajo, era portador de una fuerza misteriosa que no procedía de ella misma sino del Espíritu.

El testimonio de alguien que la conoció bien revela el secreto de la fuerza y la resistencia que la habitaba, más allá de su propia debilidad : “ En ella no existía por un lado su vida concreta y por otro su vida de fe. No, en ella eran una sola cosa. Pienso que, a lo largo de toda su vida, ha sido esto lo que ha vivido Hta Magdeleine: una vida ordinaria que tenía su raíz y su fuente en Dios mismo”. (Pte. Sr. Iris-Mary)

Esta convicción de Karl Rahner resume también de alguna manera algo de lo que ella vivió: "El Evangelio es una pesada carga ligera. Crees que eres tú quien lo llevas pero es él quien te lleva a ti"

Dolores Aleixandre rscj.

 

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