NUEVA FRATERNIDAD EN PORTUGAL: APELAÇÃO
Sentimos con fuerza la llamada a la convivencia, a dejarnos acoger y también a ser acogida, puerta abierta para todos los vecinos. Hermanita Magdeleine pedía a las hermanitas que fueran a las minorías donde nadie iría para ser allí una chispa de amor, una sonrisa. Nuestro barrio tiene todas las etiquetas que los “entendidos” ponen a un barrio de exclusión. Pero desde nuestro ser vecinas descubrimos en lo cotidiano que, junto a tanto dolor, injusticia, violencia, crecen los brotes de un Reino muchas veces invisible, pero siempre activo. Los destellos de solidaridad, de humanidad, existen y están esperando que se les aliente. También la fe de nuestros vecinos, de raíces profundas, se expresa en los distintos momentos de la vida: un cumpleaños, un duelo o el nacimiento de un bebé... pero para descubrir todo esto es preciso aprender a mirar, permanecer a su lado, hacernos, poco a poco, unas vecinas más. Con la mirada puesta en Jesús, Maestro y Señor de lo imposible, comenzamos el camino, confiando en que, si nos dejamos conducir por Él y acoger por nuestro barrio, estaremos contribuyendo a que la levadura de Reino vaya fermentando poco a poco en las entrañas del mundo. |