Hermanitas del

Sagrado Corazón

Un camino con Carlos de Foucauld:

CONTEMPLATIVAS 

EN EL CORAZON DEL MUNDO

 

 

 

 

"Amor a Dios, amor a los demás, es toda mi vida,

Será toda mi vida, lo espero" (Carlos de Foucauld)

 

17 años después de la muerte del Hermano Carlos en 1933:

El objetivo específico de la Fraternidad es vivir según el ejemplo de Jesús de Nazaret,

Una vida eucarística, en medio de los  pobres,

Entregada para la salvación de todos...

 

"Hacemos de la salvación de los hombres la obra de nuestra vida",

"dejándonos salvar a nosotras mismas,

En un pueblo concreto,

conscientes de los lazos profundos

que unen a los seres humanos en Cristo".

(Constituciones Nº11)

Somos enviadas a los hombres alejados del conocimiento de Dios y de Cristo, a aquellos para quienes la vida no tiene sentido, los abandonados, los sin voz y sin influencia, despreciados a los ojos de la sociedad, para vivir con ellos la esperanza de la salvación, compartiendo nuestra amistad, nuestro cariño, estando a su lado y llevándoles también en nuestra oración

   

"Volvamos al Evangelio.

Si no vivimos el Evangelio, Jesús no vive en nosotros"

Convocadas por la llamada de Jesús,

Llevamos una vida sencilla y acogedora,

en pequeñas comunidades fraternas de fe y oración.

Con la mirada del corazón puesta en Jesús,

dóciles al Espíritu Santo,

aprendemos en la vida de cada día,

a amar al Padre

y a amar a todo ser humano como a nuestro hermano,

un hermano de Jesús.

 

"La Eucaristía es Jesús, es todo Jesús"

  La Eucaristía es el centro de nuestra vida,

por la participación en el sacrificio de Cristo,

por la adoración eucarística,

la oración silenciosa y comunitaria.

Siendo fieles a nuestra vocación contemplativa seremos vulnerables al sufrimiento de las personas, de los países: la oración es un verdadero compromiso con la humanidad

  La presencia sacramental de Jesús

reaviva en nosotras la llamada a entregar nuestra vida

en los compromisos cotidianos,  y nos une en amor fraterno.

"Cuanto más se ama la Iglesia,

más se ama a Aquel de quien ella es el cuerpo".

Miembros del pueblo de Dios,

encontramos en las vocaciones complementarias,

una invitación permanente

a ser fieles a nuestro propio carisma.

"Id al mundo entero, proclamad el Evangelio a toda la creación"

Mc 16, 15

La llamada de Jesús nos envía

al encuentro de los excluidos,

compartiendo

la Buena Noticia de que Dios nos ama.

"María se levantó y se fue con prontitud a la montaña

Porque la caridad urge y no tolera demora..."(Lucas 1,39)

La Visitación  es el modelo de nuestra  misión.

 

Nuestras fraternidades quieren llevar en medio del mundo,

un testimonio de ternura, esperanza y alegría,

inspirado por el Amor del Corazón de Jesús.

  Actualmente estamos presentes en Bolivia, Argelia, España y Francia

¡Jesús vino a Nazaret… el lugar de la vida ordinaria, de la vida de familia, de oración, de trabajo, de sencillez, sin otro testigo que Dios, sus parientes, sus vecinos!

Es la vida de la mayoría de los seres humanos