Asamblea General de las Hermanitas del Sagrado CorazónDel 28 de julio al 18 de agosto de 2003 Celebrar una historiaMirar el presenteEnfocar el futuroEste verano celebramos nuestro 70º aniversario; desde 1933 somos una pequeña familia religiosa que sigue a Carlos de Foucauld, en su vida, sus intuiciones, sus escritos, y que nosotras manifestamos con nuestra vocación propia. Llegamos todas de distintos puntos y nos reunimos durante tres semanas cerca de Massy Palaiseau, acogidas con generosidad y fraternidad por las benedictinas de Limon. Fueron tres semanas de encuentro y de compartir las líneas esenciales de nuestra vocación contemplativa en el mundo; nos acompañó un Padre Blanco, Hubert Huybrechts; también nos acompañó en los días de retiro el padre Bernard Senelle, dominico. Los momentos de celebración fueron los más importantes de nuestra Fraternidad. Y el que estuvo muy presente entre nosotras, durante estos días, por descontado, fue nuestro hermano Carlos de Foucauld. Hemos querido celebrar nuestra historia desde los orígenes, recordarla, revivirla con sus sombras y sus luces, sus rupturas y sus cambios, y descubrir con más fuerza los signos de nuestra vocación y de la fidelidad de Dios. El objetivo de esta asamblea fue el de analizar la situación actual de nuestra vida a partir de nuestra realidad actual, número, edad, fuerzas, dispersión, y permanecer a la escucha del mundo y los pueblos donde vivimos. Durante esta reunión hemos encontrado un nuevo impulso, un nuevo dinamismo, una mayor confianza en y con el Señor que nos llama y que nos envía para ser signos vivos de la Buena Noticia. Hemos tomado conciencia que nuestras condiciones de vida nos llevan a cambios y éxodos. El día 10 de agosto celebramos este aniversario de forma especial en la Basílica del Sagrado Corazón, con los familiares y amigos de París y los que acudieron para la ocasión, en estos días de vacaciones. Marie-Charles, nuestra fundadora, recibió la misión de levantar la Fraternidad, la vigilia de su llegada a Mazes, cerca de Montpellier, el 28 de agosto de 1933, fue a confiarla al Sagrado Corazón, junto con la futura hermanita alemana hermana Bárbara. Damos gracias a Dios porque es bueno, Porque su Amor es Eterno. Porque reúne a todos los que había enviado por el mundo, De Bolivia, Malí, Túnez, Argelia, España, Francia … Demos gracias al Señor por su Amor, Nos ama y nos ofrece dones para compartirlos. Con Él y en Él, del trabajo, de este encuentro, de la acogida, De nuestra vida, hacemos Eucaristía … Tu eres el soplo de nuestra vida Tu eres la fuente de nuestro canto Tu eres el fuego que nos abrasa |