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Asamblea Europea 2.004 Entre los días 15 y 23 de julio de 2.004 hemos celebrado en la Casa
Diocesana de Ejercicios de Aguadulce (Almería) el encuentro
europeo de responsables. Este año nos encargamos la fraternidad
española de organizar la asamblea. Ya en enero nos reunimos en
Almería Eddy (responsable continental), Gabriel (responsable
regional), Manolo POZO y yo con el fin de, al hilo de la última
asamblea en Lisieux, preparar este encuentro. Por parte española
estuvimos los tres más Leonardo, de la fraternidad extremeña. Hermanos sacerdotes de nueve países (Alemania, Austria, Bélgica-Walonia, Bélgica-Flandes,
Francia, Malta, Irlanda, Italia, Reino Unido y España) hemos
compartido reflexión, contacto con la realidad de la zona y de la
diócesis de Almería, con sus gentes y sus problemas, oración,
adoración, revisión de vida, la eucaristía, fiesta (que
celebramos la última noche con la participación de miembros de
la fraternidad secular, los Hermanos del Evangelio de Roquetas de
Mar y personas de la parroquia de Manolo) y una comunicación a
través de los informes de las diversas fraternidades europeas
sobre cómo evangelizar
en esta Europa plural (habida cuenta de la influencia del
Islam en Europa y otras confesiones cristianas), teniendo como
base el texto de los discípulos de Emaús para las dinámicas de
acogida y evaluación, los tres cuestionarios de revisión de vida
– cómo acompaño, qué espero, cómo escucho- (realizada en
grupos de afinidad lingüística) y la introducción al día de
desierto, que realizamos en jornada completa en el santuario de
Tices y su entorno (Alpujarra almeriense), lugar donde trabaja
nuestro hermano Alfonso SOLA, obrero del campo y pastor en cuatro
parroquias, quien nos acogió fraternalmente con ese espíritu
evangélico y humano que le caracteriza. Esperábamos la presencia de hermanos de las fraternidades de Polonia y
Hungría, pero no pudieron acudir. A lo largo de esos días tuvimos ocasión de participar en la procesión marítima
con la Virgen del Carmen en Adra, bebiendo esa religiosidad
popular que tantas veces nos condiciona y es motivo de encuentro
festivo con la gente, conocer la realidad de la diócesis de Almería
a través de una conferencia de Manolo POZO, compartir la reflexión
de Gabriel en su conferencia sobre el camino de Emaús, el Islam
en Andalucía (conferencia de José Luis SÁNCHEZ NOGALES),
ecumenismo en el entorno almeriense, por su alta población de
inmigrantes del Este (conferencia de Juan TORRECILLA), participar
el último día de asamblea en la misa de rito bizantino,
presidida por un sacerdote rumano, al servicio diocesano de
cristianos del Este y encontrarnos con Helmut, del equipo
internacional, quien nos puso al día sobre la realidad de nuestra
fraternidad en los cinco continentes y la preparación para la
asamblea mundial de 2.006 en Brasil. El fin de semana del 17 y 18 lo dedicamos, parte de él, a compartir por
parroquias la vida y trabajo pastoral y social de sacerdotes de
las fraternidades de Almería y de Murcia y de otros sacerdotes
amigos. Nuestros hermanos de Europa quedaron impresionados, sobre
todo, por el trato con las personas, su cercanía a la gente y la
acogida fraternal y amistosa. Varios hermanos quedaron comprometidos para la elaboración final del texto
que sintetiza nuestro encuentro de este año. Con la siguiente
frase, en la dinámica de evaluación, expresábamos el gran
regalo de estos días: “Alegría enorme de encontrarnos con
otros hermanos de otras fraternidades, en donde hemos trabajado,
escuchado, la realidad del mundo pluricultural y plurirreligioso
desde la mirada de Dios y con esperanza”. Contamos con la ayuda en todo momento de Maica, una joven comprometida de la
parroquia de Manolo, quien hizo las funciones y tareas de
secretaria, voluntariamente, y que colaboró constantemente al
buen desarrollo de la asamblea. Impagable el trabajo de Manolo en
los miles de detalles (lugar para el encuentro, logística,
coordinación con instituciones, etc.)
que supone este tipo de encuentros. El director de la Casa Diocesana de Ejercicios de Aguadulce, Ramón, y el
personal de la misma, nos facilitaron siempre lugares y medios
para que los participantes estuviéramos en nuestra propia casa. Así nos sentimos allí y desde allí quedamos emplazados para hacer llegar
a nuestras fraternidades lo vivido y reflexionado. Aurelio SANZ, fraternidad de Murcia |