“Equipajes llenos de luz y amistad”
Crónica del Retiro -Santuario de Las Virtudes – Villena 1 y 2 Diciembre 2007
Hermosas fueron las vivencias del Encuentro de los pasados días 1 y 2 de diciembre en el Centro Pastoral S. Agustín, junto al Santuario de Las Virtudes de Villena de Alicante entre la Comunitat de Jesús y la Fraternidad de matrimonios de Murcia.
Aunque los números no lo dicen todo, sino la calidez de nuestra convivencia, participamos entre adultos y niños, diecinueve personas de Barcelona, Tarragona y Valencia, y treinta personas de Murcia.
Mención especial a Amparo y Ferran, de la Canyada, que vieron después de muchos años cómo la Comunidad de Jesús podía vivir esta experiencia cerca de su casa y de su familia. Presentes en su ausencia fueron nuestros hermanos de Valencia Marisol y Luis. Y nos alegró también poder disfrutar de la presencia de Pablo, padre de Lola de Valencia. Su persona nos hace sentir el amor y respeto a los mayores que hemos de vivir en nuestras familias y comunidades.
El Señor nos regaló unos espléndidos días de sol y buen tiempo. En nuestros equipajes rebosaban ilusiones de una convivencia preparada con cariño y dedicación de muchos. La casa de ejercicios, San Agustín, fabulosa en condiciones y en instalaciones, así como el buen trato de los anfitriones.
Para la Fraternidad de Murcia ha supuesto un don el ser visitados por los hermanos y hermanas de la Comunitad de Jesús en su generoso viaje para compartir la fe y la experiencia de vida comunitaria. También nos llenó de alegría y sorpresa el magnífico gesto de acercarnos los murales de Antonio Oteiza para aproximarnos la experiencia de Dios y el carisma del hermano Carlos de Foucauld. Agradecer cómo no la empatía lingüística con nosotros por utilizar el castellano, que habitualmente no usáis en vuestras comunicaciones y celebraciones.
La Comunitat de Jesús nos transmitió a los hermanos de Murcia que es un don compartir de forma humilde la experiencia de Dios en comunidad y a la vez sentir la riqueza de recibir lo que nosotros podríamos compartir.
Ya algunos habíamos participado en la Pascua en Tarrés y las colonias de Aratorés y estábamos deseosos de que el resto de nuestros hermanos de fraternidad pudieran conocer a los hermanos de la Comunidad de Jesús como así fue.
Simbólico fue el juego grupal que realizamos por la noche del sábado, con milagro de longitud de cuerda incluida. Fuimos presentándonos y compartiendo nuestra realidad e historia vital y de fe, tejiendo el “hilo” que construía la malla de relaciones entre nosotros. Algo quiso decir “el destino” cuando comprobamos que la longitud de la cuerda que nos lanzábamos estaba medida con exactitud para no dejar a ningún hermano excluido de la red que fuimos edificando. Fue esta una bella parábola de amistad y comunicación que creó cercanía entre todos.
El ambiente fue sencillo y espontáneo en todo momento. Los niños por su parte realizaron actividades preparadas por el Servicio Didáctico formado por Ursula, Chus y Lucía con la ayuda de las jóvenes del grupo. Recrearon el Cántico de las Criaturas de San Francisco, prepararon la corona de Adviento y la celebración de la Eucaristía. La casa disponía de biblioteca, lugar que también aprovecharon pequeños y mayores para preparar los exámenes que en esta época persiguen a los estudiantes.
Los ejes que estructuraron la reflexión y el ahondamiento en nuestra raíces comunes fueron la meditación sobre los testimonios de experiencia de Dios de Francisco de Asís y Carlos de Foucauld como hombres de Iglesia, buscadores y testigos de Dios. Ambos nos conducen a las fuentes de la fe y el seguimiento de Jesús de Nazaret de formas muy similares, aunque separados por siglos. Cada uno de ellos nos ha servido para guiar nuestros pasos con su carisma en la llamada a la construcción de nuestras comunidades y existencias cristianas.
Se encargaron de centrar nuestra atención sobre ellos Julio Micó y Jordi Giró. Julio es franciscanista, hermano capuchino de la Fraternidad de Alicante y compañero de Antonio Marco y Quique. Compartió su experiencia de Francisco de Asís y nos acercó a la humanidad del Santo de Asís. Jordi Giró, hermano de la Comunidad de Jesús, pensador y experto en filosofía y teología, nos ayudó a adentrarnos en la vida del Hermano Carlos de Foucauld por el conocimiento de su vida y espiritualidad.
La charla de Julio Micó desmitificó la figura de santidad del pobre de Asís, haciendo más próximo a nosotros su camino de búsqueda de Dios. Entre las luces y sombras del “Imaginarium” de Dios que Francisco tuvo en su tiempo, Julio nos acercó a la auténtica experiencia cristiana de Francisco. Esta se adentra en el misterio del Dios Omnipotente y Altísimo, que se abajó para someterse a la muerte por Amor a todos los hombres encarnándose en el tierno misterio de la Navidad celebrada en Greccio.
La reflexión compartida nos hizo dirigirnos a lo esencial en Francisco como Hermano universal, buscador radical de Dios, admirado por la fe del Sultán de Egipto y hombre que vivió la voluntad de Dios en una respuesta evangélicamente creativa en su tiempo.
Jordi Giró nos sumergió en las claves de la experiencia cristiana del Hermano Carlos y nos acompañó en el recorrido por las claves de la espiritualidad de Foucauld con gran interés de todos los participantes. Subrayó el hecho de que el Dios de Carlos de Foucauld es el Dios de la kénosis, el Dios que le hace descubrir que el poder es no tener poder, saberse pobre y liberado por Dios, que nos lleva a vivir en la experiencia más honda de su Amor.
Especial interés tuvo para los hermanos de Murcia saber cómo se ha desarrollado el crecimiento y la espiritualidad de las comunidades de célibes y laicos después de la muerte del hermano Carlos.
El culmen de nuestro encuentro fue la eucaristía presidida por Aurelio, sacerdote de la Fraternidad Sacerdotal de Murcia. Celebramos el Primer Domingo de Adviento e hicimos las referencias litúrgicas del beato Carlos de Foucauld, fiesta que se conmemora litúrgicamente el día 1 de diciembre en toda la Iglesia.
El estilo íntimo y cercano de nuestro hermano Aurelio y la excelente aportación de los cantos de la liturgia animados por Josep Dalmases, con la guitarra, y Montse Calpe, con la flauta, y la ayuda de Ana Sanchís colaboraron para crear un clima de oración, participación y de comunión entre todos nosotros. La eucaristía fue preparada con cariño por los niños y adolescentes. Expresaron en la corona de adviento el sentido de nuestra espera y esperanza cristiana.
“La intensidad del día que hemos vivido me hace sentir como si hiciese mucho tiempo que hubiese salido de mi casa” estas fueron las palabras que escuché de una de las personas asistentes al Encuentro al despedirnos. Este es el signo de la manifestación de Dios en este encuentro de hermanos, que entramos en el tiempo sagrado que nos renueva.
El sabor de este encuentro no será sólo haber vivido entre los algodones de la amistad nuestra fe, sino encontrar las fuerzas, el dinamismo y la energía gozosa para dar testimonio de lo que hemos visto y oído: que el Señor está donde dos o más se reúnen en su Nombre, que se manifiesta para que demos fe de su historia de salvación en medio de nuestras vidas, de nuestras familias, nuestras comunidades y nuestra sociedad.
Así se van ahora nuestros equipajes llenos también de luz, sentido y amistad para seguir respondiendo a la llamada al Amor de Jesús. Que así sea.
Quique González Lorca
Murcia