El 20 de abril se organizó una pequeña ceremonia en Cépie (Francia) en recuerdo del Padre René Voillaume. Las Hermanitas Ann- Léone, Madeleine-Louise y Thérèse-Hélène han redactado el siguiente informe. He aquí algunos extractos:
“El
año pasado, Mons. Jacques Despierre, entonces obispo de Carcassonne, había
sugerido de poner en la iglesia de Cépie una placa para recordar no
solamente los largos años que el Padre Voillaume había pasado en Cépie,
sino también por su influencia espiritual, y eso había sido acogido
muy favorablemente por la población.
Cada
cual se comprometió por llevar a buen término este proyecto...
organizando una colecta y los parroquianos se repartieron la tarea de
poner en cada buzón de correos del pueblo una invitación y una llamada
para participar ... otros reagrupaban los dones... algún otro encontró a
alguien que trabaja el mármol para grabar la placa y ponerla en su lugar
en la iglesia... El resultado ha sido una bella cooperación mutua. La
placa está hecha en mármol rojo, recordando el de la fuente bautismal y
lleva la inscripción:
En
recuerdo del Padre René Voillaume, 19.7.1905 – 13.5.2003, hermanito de
Jesús, discípulo de Carlos de Foucauld, en Cépie desde 1974 hasta 2001.
Un
corazón coronado por una cruz, insignia de los discípulos del hermano
Carlos de Jesús, está esculpida en el mármol en la parte superior
izquierda.
A las 18.00h. las campanas repicaron para reunir a los habitantes del pueblo y a los amigos que vinieron en gran número. La iglesia estuvo decorada como en los días de gran fiesta y muy bien adornada con flores por los parroquianos. El Padre Alain Planet, nuevo obispo de Carcassonne, acompañado por el padre André Gils, su vicario general a quien conocemos desde hace mucho tiempo, concelebraron la misa con varios sacerdotes de la fraternidad secular. La familia espiritual del Hermano Carlos estuvo bien representada; Hermanitos de Jesús, Hermanitos del Evangelio, las hermanitas de Montpellier y Toulouse, miembros de la Fraternidad secular, de la Fraternidad Jesús Caritas, de Sodalidad... También ha habido religiosas de la región, amigos llegados de las aldeas vecinas...”