Mariano PUGA, Premio Héroe de la Paz 2009 en Chile
A continuación ofrecemos dos escritos de prensa de José Leandro Flores y José Aldunate enviados por José Frías, del Comité Oscar Romero, con ocasión del emotivo acto de reconocimiento a p. Mariano Puga, en el ex-Congreso Nacional de Chile.
PRIMAVERA DE CHILE "MARIANO PUGA"
En un tiempo cuando los medios de masas en Chile han alcanzado los niveles más altos de estupidez farandulera, y en un contexto donde nadie tiene poder de convocatoria -a excepción de grupos rockeros foráneos que de vez en cuando llenan algún estadio, en un corto período, se han producido dos eventos con llenos totales en los recintos escogidos para celebrarlos, pero sobre todo ha sido manifiesto el alto espíritu de alegría, de esperanza y de comunión de parte de sus concurrentes. Ellos se sienten "protagonistas", y no meros "espectadores". Son hombres y mujeres de todas las edades que se reúnen en torno a la figura excepcional de Mariano Puga.
Mariano como es su peculiaridad conserva su gran capacidad de amor, de acogida y de vida sacerdotal, como en la solemne ceremonia en el recinto del Ex-Congreso de Chile, en Santiago, con la presencia de la Exma. Presidente de Chile, Dra. Michelle Bachellet, que es necesario "escuchar". Hay que escuchar a los pobres, a los explotados, a los que no se rinden ni se venden al universo de antivalores que están carcomiendo nuestra sociedad hundida en un rampante consumismo sin alma.
Estos dos eventos han estado llenos de emociones, lágrimas de alegría y esperanza de centenares de hombres y mujeres, jóvenes y niños que concurren y pueden seguir concurriendo a este tipo de convocatorias en torno a líderes del estilo de Mariano Puga, quien agradece a este pueblo que lo haya formado y llegar a ser lo que es. "Me debo a Uds." afirma dando gracias a los pobres que tienen hambre de justicia.
José Leandro Flores
de Comité Oscar Romero de Chile
6 de octubre de 2009.
Chile
FRENTE A LA CRISIS SACERDOTAL
Por José Aldunate, s.j.
El sacerdocio y aun la Iglesia del futuro serán, al fin, no algo estereotipado, sino lo que la juventud de hoy hará de ella y hará de su sacerdocio.
Estamos en una crisis sacerdotal. Los jóvenes ya no quieren ser "curas". Sobre todo, la misma imagen del sacerdote está dañada por abusos lamentables de unos pocos, y los reparos de una nueva juventud. "Que pasar metido en la sacristía no me interesa", "que el celibato no me convence", "que los párrocos son prepotentes", etcétera. La Iglesia está preocupada. El Papa ha declarado esta temporada "año sacerdotal". Ante las imágenes distorsionadas del sacerdocio, podemos ofrecer otras tres más auténticas en realidad.
(1) Alberto Hurtado transparentó un mensaje de entrega a los pobres y al mundo laboral, rompía la reclusión de la Iglesia de su tiempo y la preparó para el aggiornamento del Concilio Vaticano II (1962-65). Los jóvenes marcharon con él. Constituyó un fuego que encendió otros fuegos, proporcionándoles, a la vez, el acceso a las fuentes que alimentan todo compromiso de vida. En 2003 fue proclamado por la Iglesia como testigo de la acción de Dios, transformadora del mundo.
(2) El obispo Jorge Hourton. Ahora estoy leyendo su autobiografía recién publicada: "Memorias de un obispo sobreviviente" (Ediciones Lom). Sobrevive en verdad a una admirable serie de obispos y sacerdotes que dieron una batalla en momentos delicados y dolorosos para Chile durante la dictadura militar. Comprendieron que ante el asesinato y la desaparición, la tortura y despojo de centenares de hermanos, y la usurpación del poder político, la Iglesia no podía quedar indiferente. Por estos derechos humanos se jugaron, ayudando y salvando la vida de muchos. Aunque es verdad que no todos los prelados estuvieron a la altura.
Jorge Hourton juntó a agnósticos, marxistas y cristianos en una secretaría donde se compartió el diálogo y la comprensión, preparando la convivencia democrática que Chile ha querido consolidar.
(3) Mariano Puga es nuestra tercera figura sacerdotal. Testigo del Evangelio inmerso en nuestra realidad social. Obrero con los obreros, lo veíamos encaramado en los andamios pintando edificios; con los familiares de desaparecidos; en Villa Grimaldi con los torturados; en La Legua con drogadictos y delincuentes. Finalmente, acompañando en su caminar a los responsables de las comunidades católicas de Chiloé.
En la iglesia de San Francisco, de Santiago, celebró Mariano Puga sus 50 años de vida sacerdotal. Para acompañarlo estuvimos centenares de compañeros de su vida y andanzas, para agradecerle y agradecer a Dios el bien que nos ha significado encontrarlo en el camino de nuestra vida.
Yo me pregunto si la figura del sacerdocio que nos ofrecen estos tres hombres -Hurtado, Hourton y Puga- no será atractiva y desafiante para la juventud de nuestros días. Yo les diría que el sacerdocio y aun la Iglesia del futuro serán, al fin, no algo estereotipado, sino lo que la juventud de hoy hará de ella y hará de su sacerdocio.
Movimiento Teología de la Liberación - Chile
Movimiento También Somos Iglesia - Chile
El desierto se llena de cincuenta años de vida. Mariano entrevistado por Aurelio Sanz