Fraternidad Secular

Asamblea Internacional

Arusha 2006

materiales preparatorios

Notas de Henri Roberti sobre la Intervención del Arzobispo de Arusha: Riqueza y pobreza según las experiencias en Tanzania

 

1.      En la realidad de Tanzania, la pobreza se podría abordar a partir de:

a)      la privación de las necesidades vitales (derecho a tener una tierra...)

b)      la privación de un rebaño (es importante alrededor de Arusha para los Massai.

c)      la privación pecuniaria o económica

El abismo entre los que pueden garantizar las necesidades vitales cubiertas y los otros  crece  a diario. Cuando los pobres están en una situación de opresión, ¿cómo deberían luchar?

Una forma original de reaccionar es la de guardar su identidad de hombre. Existen diferentes actitudes:   algunos muestran su creatividad, otros, con los brazos caídos se desesperan completamente, hasta el suicidio a veces, y otros trascienden sus problemas por la fe en un Dios presente.  ¿Cómo puede la Iglesia implicarse en estos problemas?  Jesús nos invita  a luchar contra la pobreza. Debemos ver la problemática, analizarla y luego, proponer soluciones. Existen algunos proyectos y programas que conoceremos durante las excursiones.

 

2.    Estudio del proceso en la satisfacción de las necesidades vitales.  La pobreza se agrava cuando las personas no están implicadas en la decisión; de ahí la importancia del poder de decisión. La iglesia debe trabajar en la concientización, para convencer a la gente de que tome su destino en su mano.  Aquí se puede aplicar la actitud profética de la iglesia: el programa de los derechos humanos, de las mujeres, de los jóvenes...

 

3.      La desigualdad en el reparto de beneficios, de los recursos...   Los pobres no tienen acceso, o tienen poco acceso. Las desigualdades conllevan conflictos de guerra entre tribus.

El trabajo de la iglesia consiste en esforzarse para que los pobres tengan acceso a la salud, al transporte... y los laicos deben insertarse en los distintos niveles de poder.  Hay que estar presentes en la sociedad en estos distintos niveles.

 

Y el obispo respondió a muchas preguntas.

 

 

Riqueza y Pobreza, fuentes de violencia, conflictos y guerras

Asia

Riqueza y pobreza pueden valorarse bajo distintos aspectos. Los ricos bajo un cierto punto de vista pueden ser pobres en muchos otros. En nuestro continente, el abismo entre ricos y pobres es cada vez mayor. Nuestras situaciones económicas van de las personas muy ricas, que gastan su dinero por poder y prestigio, a los más pobres, que tienen que luchar para satisfacer sus necesidades fundamentales, como la comida, la vivienda, etc.

Hemos empezado nuestro intercambio con un tema general: "todo el mundo debe estar dispuesto a recibir y a dar". Hemos reflexionado sobre la manera en que el Hermano Carlos fue puente entre los ricos y los pobres: recibía a sus amigos que eran ricos y daba a los pobres que no podían procurarse ni una sola comida al día.  Y tuvo como una segunda conversión cuando experimentó ser pobre: estuvo muy enfermo y sus vecinos recogieron leche de cabra para salvar su vida.

 

¿Cómo son la riqueza y la pobreza una fuente de paz o de violencia en nuestro país, en nuestro continente?

Hemos hablado de algunos países ricos y poderosos que, allí donde tienen poder, presionan sobre los países menos ricos y menos poderosos; y empujan a los países más pobres a resistir y las tentaciones se desarrollan entre países.

Pero existe una pobreza que proviene de los países ricos cuando ellos permanecen centrados sobre sí mismos sin mucho conocimiento del mundo exterior; no se interesan por entrar en diálogo con los demás, y a partir de aquí se empieza a perder el respeto entre los pueblos; también el poder y la avidez tienden a convertir en hostiles los pueblos entre ellos.

También hemos hablado de otro factor que está relacionado con los casos de violencia en los lugares de trabajo: por ejemplo, cuando los intermediarios engañan a los trabajadores pagándoles menos de lo que deberían y escondiendo este hecho a los propietarios. Esto agrava la separación entre ricos y pobres porque lleva al descontento de los trabajadores, que pueden convocar una huelga, que a su vez lleva a la violencia.

En el seguimiento al Hermano Carlos y con la ayuda del ejemplo de su vida, debemos esforzarnos en evitar situaciones de violencia. Debemos esforzarnos en enriquecernos con nuestra espiritualidad católica, desviar nuestra atención del consumismo e influir sobre nuestra sociedad a través de nuestras ocupaciones y de nuestra oración.

 

¿Cómo reconocen a un rico y a un pobre? ¿Qué criterios tienen para distinguirlos?

Hemos compartido sobre los diversos criterios que permiten distinguir a un pobre de un rico. Existen distintas formas de medir la riqueza y la pobreza; lo importante en la vida de una persona influye sobre su percepción de ser rico o pobre; esta es la manera en que un individuo mide su propia riqueza o pobreza.  Intentar descubrir lo que es importante en la vida de una persona nos ayuda pues a medir cómo las personas experimentan la riqueza y la pobreza.

En nuestro continente, riqueza y pobreza se colocan con frecuencia en relación al dinero que se tiene o que no se tiene.  Esto lleva ampliamente al impacto del consumismo. El consumismo empuja a una persona a centrar su atención sobre la manera en la que ella puede proteger y reforzar lo que posee y tiene con frecuencia como consecuencia la falta de tranquilidad de espíritu.  Entonces la gente está dispuesta a sacrificar su tiempo libre para ganar más dinero, para llegar a tener un nivel de vida como el de quienes tienen mucho dinero. Y también hay gentes que tienen poco dinero y le reprochan a Dios porque estiman que no los ha bendecido.

El Hermano Carlos nos invita en tanto que católicos, a escoger el camino que él escogió, a servir a la sociedad en nombre de Jesucristo.  Nos enseña hasta qué punto es importante servir a los pobres, considerándose uno mismo pobre y estar dispuesto a recibir de los otros sin ninguna culpabilidad.  Nos invita también a ser ricos de nuestra espiritualidad, que conduce a la felicidad eterna.

 

Europa

Hemos escogido hablar únicamente de la pobreza material, aunque la pobreza moral que le  parece la peor a uno de nosotros, existe en todas partes.

Hemos señalado que la separación entre los pobres y los ricos era cada vez mayor en numerosos países de Europa.

Pero esta pobreza es sin embargo una pobreza de ricos comparada con la de los verdaderos pobres, la de aquellos que están confrontados, los que trabajan por la paz, como en Haití y en muchos más países.

Los verdaderos pobres no pueden reflexionar ni discutir sobre la pobreza como estamos haciendo nosotros; no pueden escoger, mientras que nosotros sí podemos; en nuestros regímenes democráticos nosotros tenemos mayor libertad para protestar y para actuar.

Una cosa es hablar y otra actuar: el choque emocional del descubrimiento de los suburbios de América del Sur, por ejemplo, deja una marca imborrable.  En este sentido Arusha es una oportunidad para los que van a ir y hacer la experiencia del encuentro y luego ellos darán testimonio de lo que han visto.

Nuestro sistema económico es lo que genera una parte de la pobreza del tercer mundo y la globalización parece responsable de que la pobreza sea mayor.  Tenemos la obligación de luchar por una repartición más justa de los bienes, como ciudadanos que disponen de un cierto poder. Las elecciones políticas, también la corrupción y las guerras en algunos continentes no son extrañas a esta pobreza.

De otro lado, la Fraternidad puede ayudarnos por medio de la revisión de vida, a reflexionar sobre  nuestras elecciones de vida. Escoger el ahorro para ayudar a los otros, escoger el comercio justo, favorecer las micro-finanzas que puede ayudar a los más pobres respetando su dignidad.  Por otra parte la humillación es con frecuencia fuente de violencia; y hablamos de Palestina.

Pero nosotros no aportamos únicamente nuestra riqueza, llegamos también con nuestros compromisos contra la pobreza y por la justicia. Algunos de entre nosotros, religiosos o no, comparten su vida de los pobres que con frecuencia les evangelizan.

 

Mundo árabe

Introducción:

La pobreza corresponde a una situación de carencia en la persona y puede ser de dos clases:  pobreza negativa o pobreza positiva. La pobreza negativa está caracterizada por una falta de satisfacción y una necesidad de tener siempre más;  pero la pobreza positiva es una capacidad de dar y de compartir y no de tener únicamente la preocupación de qué comer y qué beber o del dinero o del poder.  La riqueza positiva  es el hecho de hacerse fuerte con el amor y la humildad y tener la voluntad de compartir lo que se posee:  talentos, capacidades, dinero, riqueza de toda clase ...   El evangelio nos llama a descubrir y creer que "nuestra única riqueza es Dios".

El mundo de hoy:

Basta una breve mirada alrededor nuestro para darnos cuenta que el mundo de hoy sufre una letanía de males que  envilecen al hombre y le reducen a comportamientos no siempre cristianos.  En esta atmósfera de conflicto que se degrada cada vez más hacia un estado salvaje y propicio para que la ley del más fuerte gane sobre la legalidad, la justicia, la equidad social y el reparto equilibrado de los bienes, la constatación más dolorosa es sin duda alguna la falta de solidaridad.

Porque la riqueza es también tener un corazón para compartir, para perdonar y para amar. A partir de este don de uno mismo, se sale al encuentro del otro, en el camino único de los valores y respetando el itinerario de cada uno, que le permite encontrar su dignidad y crecer. Nuestro deber consiste en provocar en el otro el deseo de los auténticos valores.  Acercar las conciencias a las verdades básicas más esenciales que deben primar en todos nuestros proyectos, demasiado "aprisionados" en el fondo de nuestros intereses "materiales".

Imágenes de pobreza en el Mundo Árabe

1.      Una desvalorización de la mujer, en general en la sociedad y su inferioridad en relación a los hombres.

2.      Una gran importancia se concede a las apariencias de riqueza, de poder, de superioridad, etc.

3.      El miedo a la mirada de los demás.

4.      La ausencia de leyes de protección social hacia las personas mayores.

5.      La presencia de niños en las calles pidiendo limosna a cambio de pequeñas cosas: venta de chicles o de limpiar los parabrisas de los coches.

6.      Pobres en busca de basura para comer o para vender.

7.      Ausencia de un marco apropiado para enfermos psiquiátricos que permanecen marginados de sus familia y de la sociedad.

8.      Debilitamiento de la estructura sanitaria en hospitales públicos y aumento de los precios de hospitalización en hospitales privados.

9.      Catástrofes naturales y sus efectos sobre la vida humana.

10.  El paro.

11.  La vida en los lugares o casas inapropiadas.

12.  La propagación de las enfermedades contagiosas como la tuberculosis y el cólera.

13.  El aumento de personas con disminución mental.

14.  La desaparición de la clase social media, los ricos son cada vez más ricos y los pobres caen cada vez más profundamente en su pobreza.

15.  El despido mediante procedimientos inadecuados de personas de sus puestos de trabajo.

16.  La angustia ante el futuro no garantizado e inestable.

17.  La captura de prisioneros de guerra y su humillación.

18.  La falta de cobertura de servicios públicos vitales, como son el agua potable o corriente y la electricidad.

19.  La dificultad cada vez mayor para fundar una nueva familia por el matrimonio, por lo que aumentan las chicas solteras y los hombres emigrantes.

Conclusión (para responder a la pregunta sobre la visión apostólica de la fraternidad)

Existe una trampa en la que todos podemos caer cuando un miembro de una Fraternidad se lanza a una acción cualquiera, implica a todos los miembros de su Fraternidad y a largo plazo y a causa de esto, ella entrará de lleno en esta acción y correrá el riesgo de fallar en su vocación esencial y en su espiritualidad "vivir el Evangelio en los detalles de nuestra vida". La Fraternidad es un lugar de enriquecimiento y profundización de la vida espiritual y sus miembros están llamados a testimoniar a Cristo, cada uno desde el lugar en que se encuentra.  La Fraternidad es un lugar de intercambio de experiencias, de dificultades y donde cada uno podrá ser interpelado de manera personal, lo que nos lleva a estar presentes unos con otros con mucho amor.  Los miembros serán libres, a título personal, de comprometerse en acciones o asociaciones según sus motivaciones o talentos; pero lo que permanece más importante será la calidad del amor con el que vivimos en la cotidianidad y en cualquier tarea.

 

América

A continuación se transcriben las conclusiones a las que llegó la Fraternidad de Argentina sobre el tema de Riqueza y pobreza, en su reunión nacional realizada entre el 29 de Abril y el 1 de Mayo con miras a la Asamblea Internacional de Arusha.

Durante el modelo neoliberal iniciado por el régimen de las Fuerzas Armadas:

è    Se fomentó la destrucción del aparato productivo nacional por el fomento de la importación

è    Se estatizó la deuda privada

è    Se privatizaron las Empresas Estatales

è    Se levantó la mayor parte del sistema ferroviario nacional.

è    Se destruyó el sostén económico y social de muchos pueblos del interior que lentamente se fueron despoblando.

Para frenar el malestar social, se implementaron políticas paliativas de asistencia. Esto generó:

è    Exclusión de los pobres al derecho de comer con sus hijos en su mesa.

è    Exclusión de los pobres al derecho de NO SER considerados criminales

en potencia, ladrones en potencia, drogadictos en potencia, etc.

è    Exclusión de los pobres a tener una educación laboral.

è    Exclusión de los países dueños de riquezas naturales del Derecho Internacional a no ser invadidos por potencias que utilizan armas de destrucción masiva u otros medios invasivos.

Nos preocupa lo masivo de la pobreza actual a nivel mundial. Se cosifica a las personas (“recursos humanos”).

NUNCA PERDER LA REBELDÍA ANTE LO INJUSTO por ejemplo: ante el reparto inequitativo de fondos públicos.  

No debemos adormecernos, los niños y los jóvenes sin ninguna oportunidad, los universitarios desorientados que no encuentran sentido para su vida, los ancianos sin asistencia, la gente en barrios marginales que tienen que hacer ocupación de terrenos y vivir hacinados, los trabajadores y sus derechos avasallados: en la Fraternidad ¿Qué hacemos? ¿Cómo intentamos crear relaciones diferentes?

 

África

La Fraternidad Secular de la R.D. de Congo desea compartir con todos el contexto en que sus miembros están llamados a dar testimonio de su fe, de su adhesión a Cristo, en el seguimiento de Carlos de Foucauld.  Esta situación es, en efecto, un conjunto de problemas tanto políticos como socio-económicos, que son el resultado de:

1.      Una gestión del territorio de la R.D. de Congo como un campo de explotación en la época del Estado Independiente del Congo (un bien privado de Leopoldo II) y del Congo Belga (colonización).

2.      Una gestión dictatorial y patrimonial del régimen Mubutu (32 años) y

3.      Una gestión de las dos últimas rebeliones, de octubre de 1996 y de agosto de 1998, en la que la implicación interesada de los países extranjeros y de los grupos financieros y de multinacionales mineras, de armamentos y de bosques, se manifestaron muy criminales.

Los recursos naturales, vegetales y minerales, de los que el país está exuberantemente provisto, son los núcleos de interés de todos los regímenes, conjuntamente con sus amigos extranjeros; su motivación no está centrada en el auténtico desarrollo del país y de su población (que fue  objeto de violencias por parte de los regímenes de los que hablamos: mutilaciones físicas por parte del Estado independiente del Congo, violencias corporales por parte del Congo Belga, empobrecimiento y represiones de las masas trabajadoras por parte del régimen de Mubutu; masacres de las poblaciones y variadas formas de violencia, comprendidas las sexuales, por parte de los rebeldes). Los recursos de la R.D. de Congo constituyeron visiblemente la causa de las dos últimas guerras, nada que ver con los pretextos que se dieron a conocer públicamente en su momento.

Estos poderes tuvieron como elemento común la utilización de las riquezas del país y el producto económico de toda una nación para enriquecer a un puñado de hombres en detrimento de un Estado y de su población que se habían empobrecido. El reparto desigual de las riquezas del país llevó a la gente pobre, a los grupos, a utilizar algunas veces la violencia para reivindicar principalmente una apertura democrática y una buena distribución de las riquezas, por una parte, y por la otra impedir que los niños sin escolarización y los jóvenes sin salidas profesionales se convirtieran en carne da cañón al dejarse enrolar por los jefes de la guerra, los grupos armados, etc.

Entre los problemas presentados al inicio del texto, remarcamos los que son más importantes y auténticos retos para los habitantes de la R.D. de Congo y de los miembros de la Fraternidad Secular:

1.      Existen cerca de 2 millones de personas desplazadas, una gran parte huyendo de las milicias, los grupos armados y las ex fuerzas rwandesas (las auténticas y las falsas). Un número cada vez mayor de personas vienen a aumentar la población de los barrios periféricos de ciudades como Bukavu, Goma, Bunia, etc. con todas las consecuencias sanitarias inevitables.

2.      El 31% de los niños de 6 a 14 años, es decir unos 9 millones de niños, nunca asistieron a la escuela; estos niños son terreno abonado para los grupos armados y de bandidos (Informe MISC2 de la Unicef).

3.      Más del 90% (estimación de Tom de HERT en 1990)  de las personas activas trabajan en lo que les conviene llamar el “sector informal” de la economía.  Este sector incluye 3 segmentos según un estudio de Tom de Hert (de origen belga) que son: el informal de supervivencia, el informal de comercio y el informal salvaje; la mayoría de las familias viven del informal de supervivencia que permite a las familias de vivir al día. Algunos economistas dicen que el informal de comercio es la esperanza del resurgimiento de la economía de la R.D. de Congo.

4.      Se vive la dificultad por parte de la clase política congoleña para ponerse de acuerdo sobre el interés superior del país y se vive la desconfianza entre el poder de Kinshasa y los regímenes de los países vecinos "agresores" de la R.D. de Congo.

(Resumen de la aportación de la Fraternidad Secular de la R.D. de Congo)

 

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