Hoja Informativa - Nº 202

PRESENTACIÓN 

El ciclo litúrgico que empezamos estos días apunta directamente hacia un horizonte de esperanza y de intensa alegría: la Navidad, como celebración cristiana del nacimiento de Jesús. Es el acontecimiento que de seguro marcará nuestra oración y reflexión en las próximas semanas. Desde las páginas de esta Hoja Informativa hemos querido también aportaros nuestro granito de arena a esa reflexión con un artículo que nos recuerda algo tan entrañable como que la Navidad es la celebración de que “Dios vino a este mundo porque Dios nos quiere”. Es, como siempre, un mensaje que sólo puede ser vivenciado por un corazón creyente.

La muerte del P. Voillaume la hemos sentido en nuestras fraternidades como la pérdida de un valioso guía que nos ayudó a muchos a entender e interpretar la espiritualidad de Carlos de Foucauld. Por eso, nada mejor que buscar un testimonio cercano de alguien que se sintiera deudor de sus reflexiones. En esta ocasión, ha sido Carlos Sánchez, de la Fraternidad de Valencia, quien nos cuenta el impacto que le produjo la lectura de uno de los libros más hermosos de Voillaume, “En el corazón de las masas”, impacto que en su caso ha tenido la virtud de marcar, desde 1961, su zigzagueante búsqueda por comprender y sentir el verdadero “desierto” del que nos habla Foucauld.

En la sección “En marcha”, hemos recogido la dilatada experiencia (treinta y siete años, nos dicen) que Mª Amparo y Antonio han tenido en los “Equipos de Matrimonio de Ntra. Señora”. Es, sin duda, un interesante ejemplo de cómo recorrer el camino de la fe fuera de la Fraternidad, sin que sean obstáculo las diferencias de interpretación y de sensibilidad religiosa.

Finalmente, junto a la habitual sección de “Noticias”, reproducimos la primera parte  de la colaboración de Marianne Bonzelet que nos aporta unos datos curiosos sobre el texto probablemente más querido por todos nosotros: la Oración del Abandono, que continuará en siguientes números.

En un tono totalmente distinto al que vamos a oír machaconamente estos días, desde la Redacción de la Revista queremos desearos una “Feliz Navidad” a todas las Fraternidades de España. Es decir: os deseamos que la alegría de contemplar a Dios-niño, hecho pequeñez e insignificancia, nos ayude a reconocerlo igualmente en quienes hoy son a nuestro alrededor pequeños e insignificantes y nos dé fuerza para actuar en consecuencia.   

NAVIDAD

"...en el año 42 del Imperio de Octavio Auigusto, estando todo el orbe en paz, en la sexta edad del mundo, Jesucristo, con su venida, llena de misericordia, concebido del espíritu Santo, nueve meses después de su concepción, nace en Belén de Judá, de María Virgen, hecho hombre" (del oficio nocturno de Navidad, parte del texto de martirologino)

Navidad es una de esas palabras que nos evocan multitud de ideas y sentimientos. Hay muchos términos que empleamos con distintos significados. Así, "sol" es un astro , pero si decimos "eres un sol", significa que eres encantador; o si nos referimos a que "algo brilla como el sol", aludimos a su limpieza y brillo. "Navidad" va unida en nuestra mente a familia, amor, bondad, ternura, compartir, pero también a cosas que no querríamos como consumismo o tristeza por los que no están. ¿Por qué será que el nacimiento del hijo de Dios nos despierta esos mismos sentimientos? No hay más observar que el nacimiento de un niño en una familia es algo muy grande que también nos da alegría, nos hace sentir ternura, compartimos más tiempo con la familia, nos hace pensar en esas personas que no pueden verlo porque ya se fueron y también, en muchos casos, nos lleva a la compra frenética de multitud de objetos. De modo similar, la celebración de la llegada al mundo del hijo de Dios multiplica cada año esos sentimientos.  Sin embargo, a pesar de esa tormenta de sentimientos abstractos que nos invaden en Navidad, todos ellos tienen su origen en algo muy concreto que dice la propia palabra Natividad: el nacimiento de Jesús, EL COMIENZO DE UN PROCESO LIBERADOR DEL HOMBRE.

La navidad es el cumplimiento de la promesa de nuestro Dios, con su llegada nace la luz para los hombres y con su conmemoración todos los años, algo se remueve muy dentro de nosotros, algo profundo, bello y sencillo que nos invita a una renovación, a mejorar y cambiar nuestra manera de actuar, a compartir y ver a los hermanos, a los que están aquí y a los que vienen de fuera. La navidad debe ser una época de especial sensibilidad a la hora de acoger a "esos otros" que vienen de fuera, los emigrantes. No podemos olvidar que el propio Jesús se convirtió en emigrante en el momento de nacer, en el momento en que Dios cumplía su promesa de traer la luz a los hombres, de liberarlos de la esclavitud. Una esclavitud que hoy en día encontramos en clave de consumismo, egoísmo e insolidaridad.

Por eso es necesaria cada año la llegada de Jesús para sacarnos de la oscuridad de nuestras vidas. Celebramos que Jesús nace de noche, entre el 24 y el 25 de diciembre, justo en el solsticio de invierno, es decir cuando la tierra deja de descansar y empieza a caminar hacia la primavera, hacia la vida. Y nace a las doce, cuando comienza el nuevo día, que traerá la luz. El simbolismo de la fecha y hora es evidente. No en vano, todo indica que la Iglesia estableció el nacimiento del hijo de Dios en ese momento para sacralizar la fiesta pagana que se celebraba en ese solsticio de invierno. Según diversas opiniones la Iglesia cristiana no celebró inmediatamente esta fecha como la propia del nacimiento de Jesucristo. La primera referencia clara que atestigua la existencia de la fiesta de Navidad en Roma el 25 de diciembre, la encontramos en un documento de mediados del siglo IV, en el cual se lee VII Kal. Ian natus Christus in Bettem Ludeale. La Iglesia quiso así oponer el nacimiento de Cristo a la fiesta pagana que celebraba el día del sol invicto Hitra, el vencedor de las tinieblas, el dios-sol de la luz, que había muerto en el invierno y resucitaba en su camino hacia la primavera. Y como haría a lo largo de la historia con otras fechas, a finales del siglo IV, la Iglesia sacraliza la fiesta pagana que celebraba el solsticio de invierno.(Como sigue haciéndose en el otro solsticio, el de verano, cuando en la noche de San Juan se encienden hogueras para precisamente iluminar el mundo cuando el sol comienza su camino hacia el invierno, hacia la oscuridad) Pero en Navidad es nada más y nada menos que el propio Dios el que viene a iluminarnos.

Vemos pues, como la celebración de la Navidad, prácticamente universal, nos vincula a algo mágico y universal, a algo ancestral, algo grande, que nos hace sentirnos parte de la humanidad. Una humanidad que aunque llena de defectos fue tocada por la mano de Dios, cuando a pesar de ser algo tan grande como Dios, se hizo uno de nosotros, haciendo mayor todavía su grandeza y humildad. Por eso en el fondo, en Navidad lo que celebramos es algo tan simple y a la vez tan especial y tan grande que a veces parecemos olvidarlo: celebramos que Dios vino a este mundo porque Dios nos quiere.

Pilar y Antonio

 (Fraternidad  de Zaragoza)

 

 EN MARCHA

EQUIPOS DE MATRIMONIO DE NUESTRA SEÑORA

 

Nos preguntan personas de la Fraternidad sobre el nº de años que pertenecemos a los equipos de matrimonio de nuestra señora (ENS). Aquí en Valencia muchos de la fraternidad lo saben, pero queremos comunicarlo al resto de las fraternidades, pues hace 37 años que pertenecemos al movimiento.

Este movimiento se fundó en Francia en el año 1946 recién terminada la 2ª guerra mundial, formado por matrimonios cristianos con inquietudes religiosas, que cada uno de ellos, hombre y mujer, tenían apoyos de la Acción católica y otros grupos. Una de sus inquietudes era la necesidad que tenían de una espiritualidad conyugal y familiar juntos y en la pareja.

Conocieron a un sacerdote, P. Caffarel, también inquieto, que regentaba una parroquia en la afueras de Paris, y junto a él comenzaron a caminar.

Con el tiempo se elaboró una carta constitucional, “con permiso del Vaticano”, y hoy miles de matrimonios pertenecen al ENS. En España son 1300 los equipos, formados por 5 ó 6 parejas con un consiliario.

Nosotros al poco tiempo de casarnos sentimos la necesidad de orar juntos, de compartir con otras parejas las problemática y alegrías de casados  y de padres. Después de 8 años desde nuestra boda comenzamos nuestra andadura en un equipo. Solo conocíamos a una de las parejas, de la que nos unía amistad y a los demás miembros del grupo no los conocíamos.

Se nos introdujo en un pilotaje y durante 6 meses nos acompañó un matrimonio veterano. Una vez al mes se tiene la reunión, siempre en casa de uno de los matrimonios, de forma rotativa. A las 9 de la noche se inicia, y con cena de bocadillo que cada uno trae de casa, el acogedor pone el picoteo y postre. Ya durante la cena se realiza la puesta en común del mes que modera el matrimonio acogedor. Se continua con una oración sobre un tema evangélico, silencio y ecos; dura 1 hora. Continua con el repaso de los “puntos de esfuerzo” que llamamos al dialogo o “sentada” matrimonial sobre dificultades vistas desde el evangelio. La oración conyugal, la regla de vida o compromisos. Propuestas para el mes siguiente Estudio de un tema que se trabaja durante el mes anterior. Este año se están trabajando las Bienaventuranzas adaptadas en 9 temas y para matrimonios.

Con todo esto estamos pretendiendo que, en líneas generales, supierais como nos reunimos, que hacemos y que resultados estamos viendo.

Como pareja nos esta ayudando, como padres nos ha ayudado en la educación de nuestros hijos al trabajar con otras familias la problemática y experiencias de los hijos. Seguimos en ello porque en nada se contradice con nuestra participación en la fraternidad, al contrario, se complementa.

Hay mucho cariño con las parejas del equipo y con nuestras diferencias hemos caminado mucho durante estos años.

Han sido 3 los consiliarios que han pasado y han sido los adecuados. 2 Jesuitas (misioneros durante 7 y 27 años), siendo el 3º un sacerdote diocesano con parroquia en alboraia (Valencia). Por los 3 damos gracias a Dios.

Hace años asumimos responsabilidad organizativa en el ENS, pero al hacernos mayores creemos que es mejor seguir en el equipo como miembros, sin ellas.

La fraternidad es la base principal de nuestra vida cristiana y nos sentimos centrados. El Señor nos ha hecho ricos en posibilidades para acercarnos a él, y nosotros le damos gracias continuamente por todo cuanto recibimos y gracias también por querernos y por lo que aprendemos de vosotros.

Mª Amparo y Antonio.

Fraternidad de Valencia

 

 NOS CUENTA...       Carlos Sánchez.

Influencia en mi vida del P. Voillaume

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NOTICIAS

* Recibimos de la Fraternidad de Murcia un amplio y emotivo escrito de la pequeña, pero a su vez, gran historia de su “amigo  Musta”. Nos cuentan el proceso que tuvo su enfermedad pulmonar, el transplante de sus dos pulmones y la grata recuperación que ha tenido. Jose Mejias al finalizar el escrito que nos envió, terminaba con la siguiente frase “Acabo con algo que Musta me dijo una de las veces que peor se encontraba en el hospital: “¡Sabes José: Que Dios a quien más quiere es a quien mas sufre y a quién más enfermo está!”. Nos alegramos de su recuperación y de los encuentros festivos que han tenido para celebrarlo.

* De Murcia nos cuentan sus excursiones al interior de la provincia y a la playa.

* El 1º de Diciembre aniversario del fallecimiento Carlos de Foucauld, se celebraron eucaristías en las distintas fraternidades. En ellas participaron hermanos de las familias  del   Hermanos Carlos.

* Nos comunican, desde Murcia, que la casa de oración de Ricote, en la que viven Inmaculada y Manolo, atienden al teléfono (968432464) de 9 a 10 de la mañana y de 5 a 6 de la tarde.

* Se celebraron los días 6, 7 y 8 de diciembre, en Guadix, el encuentro interfamiliar de las fraternidades de Murcia y Andalucía. Este año el encuentro fue en torno a la persona y obra de René Voillaume y la Hta. Magdeleine, que vivieron con gozo el seguimiento de Jesús.

* Fallecieron, en Almería, el padre de Jesús Gómez y en Valencia, la madre de Joan Gandia. Los tenemos presentes en nuestras oraciones.

* Se celebró en Valencia el pasado 9 de Noviembre una manifestación en rechazo a la nueva ley de extranjería y su reforma, bajo el lema “Tenemos trabajo, queremos papeles”,  acudieron un buen número de miembros de la fraternidad de Valencia.

* El inicio de curso en Valencia comenzó con un encuentro, en el que se intercambiaron  comunicaciones del verano, y celebramos,  toda la fraternidad, la eucaristía en casa de  Herminio. Se concretó el inicio de los encuentros de Oración en casa de Amparo e Isabela, los primeros lunes de mes y los retiros para el año.

* Con alegría recibimos la noticia de la nueva nieta de Pilar y Antonio de Zaragoza, a la que bautizaron el pasado 22 de Noviembre, día de Santa Cecilia.

* La Fraternidad de Valencia organizó para el 3 er. Domingo de Noviembre, un viaje a Orihuela. Con motivo de la exposición la “Luz de la imágenes”.

R

  REflexiones sobre la oración del abandono.   (1) 

 (Benediktbeuern, Alemania, agosto de 2003)

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LA ÚLTIMA. 

 

 

 

 

Muere lentamente quien no viaja,
quien no lee.

 

Muere lentamente

quien destruye su amor própio,

quien no se deja ayudar.

 

Muere lentamente

quien se transforma en esclavo del hábito

repitiendo todos los días los mismos trayectos,

quien no cambia de marca,

no se atreve a cambiar el color de su  vestimenta

o bien no conversa con quien no conoce.

 

Muere lentamente

quien evita una pasión y su remolino de emociones,

justamente éstas que regresan el brillo a los ojos

y  restauran los corazones destrozados.

 

Muere lentamente

quien no gira el volante cuando está infeliz con
su trabajo, o su amor,

quien no arriesga lo cierto ni lo incierto para ir
atrás de un sueño

quien no se permite, ni siquiera una vez en su vida,

huir de los consejos sensatos...

 

¡ Vive hoy !

¡ Arriesga hoy !

¡ Hazlo hoy !

¡ No te dejes morir lentamente !

¡ NO TE IMPIDAS SER FELIZ !

 

Pablo Neruda