Reflexiones sobre la oración del abandono

Benediktbeuern, Alemania agosto de 2003

 

4.- Para la revisión de vida (Jürgen Rintelen)

1. Charles de Foucauld no conocía la revisión de vida.

La revisión de vida es un método desarrollado más tarde en la JOC por Joseph Cardijn, mirando a la luz del Evangelio acontecimientos y el propio modo de proceder en grupos de la juventud obrera.

2. ¿Encontramos algo similar en la vida de Charles de Foucauld?

¡Claro que sí! El buscaba siempre cumplir la voluntad de Dios (o lo que él tomaba por la voluntad de Dios).

Pero no tenía gran confianza en sus propias ideas. Quería entenderse (verbalmente o por escrito) con otras personas, confiando que éstas también buscaban la voluntad de Dios: El padre Huvelin, sus superiores en la trapa, sus obispos.

No hay que olvidar que toda esta búsqueda mana de su amor a Cristo: "La obediencia es la medida del amor."

3. ¿Ha previsto algo similar en su directorio para la Unión (de laicos)?

En el art. 34 del directorio (Obligaciones especiales de los hermanos y las hermanas entre ellos):

Los hermanos y las hermanas del mismo lugar deben conocerse unos a otros, deben estar unidos fraternalmente y deben anhelar el progreso en la virtud de cada uno de ellos. Deben incitarse mutuamente por su ejemplo en el camino hacia la santidad, deben ayudarse mutuamente espiritual y materialmente.

En el art, 28 (Medios comunes y especiales para la conversión de aquellos que están lejos de Jesús, particularmente de los no creyentes):

6) Los hermanos y las hermanas deben ser una predicación viva, un modelo para una vida según el Evangelio a través de su ejemplo. Quien llega a conocerlos tiene que ver lo que es una vida cristiana, quien es Jesús:...

7) Los hermanos y las hermanas deben de ser buenos, obedeciendo a Jesús quien dijo: "el primer deber es el de amar a Dios, el segundo es el de amar al prójimo." El amor hacia los hombres se manifiesta en la benevolencia, en la bondad, deseando lo bueno para ellos y haciéndoselo en la medida de lo posible. Deben de ser buenos afín de imitar a Jesús: "Que os améis unos a los otros. En esto conocerán todos que sois discípulos míos." Deben de ser buenos, porque ésta es una manera más importante para hacer el bien a los hombres... Este ser buenos tiene que extenderse a todos; pues todos son hijos del Padre en el cielo, todos son imágenes de Dios y miembros del cuerpo de Jesús.... 

Y brevemente, en el art. 27 (Horario – uso del tiempo):

La vida interior no puede ser bien arreglada si no lo es la exterior. Los hermanos y las hermanas reflexionan en la oración cómo usar las distintas horas de la manera que a Dios le agradaría más. Este horario lo presentan a su guía espiritual y lo corrigen de acuerdo con su consejo.

Como en la vida de cada cristiano el día se divide en tres partes: oración, trabajo, descanso....

Más adelante hay tres puntos particulares para los hermanos y las hermanas:

1.     un tiempo de adoración delante del Santísimo,

2.     un tiempo de trabajo corporal inferior,

3.     un tiempo dedicado a llevar a Jesús a personas que estén lejos de él.

Para estos tres puntos es válida la misma regla que mencionamos arriba.

Sí aquí se dice que el horario debe presentarse al director espiritual, esto significa hoy que el horario (y otras cosas más) deben aclararse en la conversación espiritual y no en solitario, siendo esto el contenido de la revisión de vida.

En la Asamblea Europea de la Fraternidad Sacerdotal en 2002 se manifestó respecto a la revisión de vida entre otras cosas:

- es el elemento fundamental en la vida de nuestras fraternidades,

- nunca es fácil.

- en el directorio de 1976 (edición alemana) se dice:

"La revisión de vida es ante todo una mirada contemplativa a la actuación del Espíritu Santo en nuestra vida. Al mismo tiempo es el medio para llegar a una permanente conversión que concierne también lo bueno que hacemos."

Charles de Foucauld: "Acuérdate con frecuencia del doble asunto de mis beneficios y de tu ingratitud." (lo que no sólo vale para el individuo sino también para el grupo)

V. Weyres: El Hermano Carlos reconocía la voluntad de Dios para si mismo en tres fuentes:

1. Prestaba atención a las profundas aspiraciones de su corazón, a sus intuiciones y sus pensamientos que siempre volvían.

2. Se abría a la fuerza purificadora de la Biblia. Algunas palabras (por ejemplo Mt. 25,31) le inspiraban cada vez más.

3. Se abría a su confesor el padre Huvelín y a su obispo. Prestaba atención a las experiencias concretas en la vida de todos los días, por ejemplo, el encuentro en Siria con familias pobres en las cercanías del convento, cuando era trapense.

(de la circular para sacerdotes del 3 de noviembre de 2002)

 

¿Quiénes somos?   -   Contacte con nosotros   -   Mapa del sitio   -    Aviso legal 

Logotipo de la Familia Carlos de Foucauld