ENCUENTRO ANUAL FRATERNIDAD SECULAR CARLOS DE FOUCAULD

Sábado 21 de Abril de 2007

JESÚS CASTEJÓN HUETE

Se comenzó con su exposición haciendo una lluvia de ideas acerca del significado que para cada uno de nosotros tienen las dos palabras fundamentales del tema del encuentro: fraternidad y crear.

Fraternidad: convivencia, familia, hermandad, amor, convocados por Jesús, comunidad de Jesús, grupo para la lucha, aceptación, acogida sin prejuicio.

Crear: sacar de la nada, hacer posible, escuchar, novedad, expandir, hacer útil lo inútil, dar vida, criar (criatura, educar, sacar adelante como en el Génesis en algunas Biblia antiguas).

Según el diccionario, fraternidad es la unión y buena correspondencia entre hermanos o entre los que se tratan como tales. Ya en el Antiguo Testamento se relata la relación de enemistad entre hermanos como son: Caín-Abel; Ismael-Isaac; Saúl-Jacob…

También en el Nuevo testamento vemos relaciones de hermanos separados como: Los hermanos de la parábola de los viñadores, Marta y María; los dos hermanos de la parábola del Hijo Pródigo… Con la llegada de Jesús se habla de otro tipo de hermandad o de familia: “… fuera están tus hermanos; mis hermanos son los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen”.

Hay muchas formas de familias o formas de fraternizarnos:

• Normalmente hermanos son todos aquellos hijos de una misma madre y en un segundo momento los engendrados por el padre.

• También se denominan “hermanos”, los miembros de un mismo clan o de las hermandades andaluzas, vecinos.

• También son “hermanos”, los miembros de un mismo grupo diferenciado: logias masónicas, sectas, comunidades neocatecumenales (kikos)… En todas ellas el sentido de pertenencia es muy fuerte, les da cohesión una idea, un objetivo, una creencia, una tarea. No son de la misma familia pero tienen un objetivo común.

La palabra fraternidad empieza a expresarse de forma clara con la revolución francesa y de los tres principios: Igualdad, Libertad y Fraternidad, este último es el menos desarrollado.

Si nos centramos en nuestra sociedad  y observamos las películas, por ejemplo, vemos que el protagonista suele ser uno o una y que se unen y forman grupo, pero el héroe o el que soluciona siempre los problemas es solitario, el líder no forma fraternidad.

La generación actual de nuestros chavales de 18 años son chicos aislados, no forman grupo, el interlocutor más asiduo es una pantalla, la de los videojuegos. No hay cultura de fraternidad.

En nuestro mundo de hoy, es muy usual y muy difundida la “oposición”: hay que luchar por ser el 1º y así conseguir el puesto de trabajo. Para entrar yo debo vencerte a ti. Con todo este panorama es muy difícil crear fraternidad.

La primera pregunta que nos lanza la Biblia es ¿Dónde estás tú? A través de Adán. La 2ª pregunta es ¿Dónde está tu hermano? A través de Caín cuando le pregunta por Abel.

Estas dos preguntas deberíamos hacérnoslas muy a menudo:

¿Dónde estoy? y ¿Dónde está mi hermano?. Si quiero y con todo esto, tengo la tarea de construir o crear la fraternidad.

Cuando me interrogo ¿dónde estoy? Descubro lo que necesito, lo que me agobia, lo que me duele, lo que me inquieta y esto es un primer paso para abrirme a buscar algo, para crear algo.

Para construir fraternidad debo descubrir que tengo algo en común con el otro y así poder empezar a crear fraternidad. Debo primero ser hermano de mí mismo, debo saber y hermanar todo lo que hay en mi, todo lo que anda disperso en mi, mis pecados, mis gracias, mis alegrías, mis penas. Todo esto debo integrarlo dentro de mi.

Debo hermanarme con el otro, con el que anda próximo a mi, debo descubrir todo aquello que puedo tener en común con él: pertenecer a la misma especie humana, ser de la misma ciudad, somos vecinos, tenemos conocidos comunes…

Debo sentirme también hermano de la creación, todo ha salido de las mismas manos del mismo origen, tenemos los mismos genomas muchas especies de la creación…

Debemos sentirnos hermanos con la creación inanimada, somos hijos de las estrellas de la misma creación y tenemos también Fe (hierro), Ni (níquel), C (carbono), en nuestra persona, en cantidades diferentes.

Y si descendemos a nivel celular y de microscopio vemos que Dios asumió la condición humana, se hace hermano nuestro, se encarnó como hombre y se hizo compañero de camino.

Rezamos todos el Cántico de las Criaturas  de San Francisco de Asís.

Este himno es de gran belleza por ensalzar lo cotidiano. San Francisco de Asís compone este cántico poco antes de morir. Está con dolores de ojos por la infección contraída, con los dolores de la posible úlcera y desconsolado por la marcha de sus hermanos de la fraternidad o los cambios que él no quería.

Jesús Castejón nos invita a que demos un paseo contemplativo y podamos ir descubriendo esa belleza de la naturaleza en lo cotidiano, tal como San Francisco de Asís.

Para crear fraternidad: deben haber personas; y con el yo, y el tú, hacemos el nosotros. Cuando lo que subrayo es el yo difícilmente hacemos fraternidad. Cuando afirmo el yo, voy abriendo espacios de lejanía. Al contrario, cuando lo que acentúo es el tú, hay acercamiento.

Si fuésemos clones seríamos iguales todos, pero no seríamos fraternidad. La diferencia con el otro, analizado desde el punto de vista de hacer fraternidad o desde el punto de vista contemplativo, nos enriquece a todos. Todos iguales seríamos una secta y tan sólo un amplio grupo frente a los demás.

Sólo cuando nos ponemos en clave del otro podemos hablar de fraternidad. Las primeras hojas de la Biblia narran lo que debe ser, no lo que sucedió.  Es la llamada hacia nacer como criaturas. Todo vuelve al origen, unido a Dios en el Génesis.

En Adán todo está protagonizado y encauzado por Adán. En torno a él. En la Alianza, va a ser el proceso de aprendizaje de formar fraternidad, ya que los hijos de Adán fallan. En Abraham, el pueblo de la Alianza se une, pero se pone enfrente del pueblo de la no Alianza.

El corazón humano es cruel y se rompe por la injusticia, explotación, guerras… San Ignacio de Loyola dijo: hagamos redención del género humano. El primogénito de Dios, es decir Jesús, en la carta a los Efesios podemos ver la intención de unir los dos pueblos. En la carta a los Romanos también vemos este intento de unir.

El hermano Carlos de Foucauld vive  desastrosamente, falla en todos sus intentos de formar fraternidad. Lo que si consigue es que su hogar sea llamado la fraternidad, y que sea un centro de acogida. Allí acuden pobres, militares, musulmanes, cristianos… y el escucha todo lo que le quieren contar.

¿Qué hacer para crear fraternidad?:

1º.-No deben crearse jerarquías (esto no ayuda a formar fraternidad). Si nos ayudará la corrección fraterna, que ya leemos en San Mateo: da por supuesto que surgen conflictos, tensiones, dado que puedo subrayar más lo mío y no tener en cuenta al otro.

En los Hechos de los Apóstoles leemos que tenían un mismo corazón y una sola alma …  La Utopía nos sirve para avanzar; siempre está lejos, pero me tensa para llegar. Hay cosas en la vida que no puedo elegir: el momento de nacer, los padres, los hermanos, la familia… Lo que si que puedo elegir es el enfoque o el cómo me sitúo yo ante la vida.

En el diálogo del Principito con el Zorro podemos leer: Ven a la misma hora. Domestícame. Primero sitúate lejos y poco a poco te vas acercando y así podremos compartir más cosas.

2º.- Centrarme en el tú. Poner más énfasis en lo que el otro necesita.

3º.- Dosis de sinceridad: yo hablo así, soy así y tengo estas manías, tú eres así y todo lo ponemos en común.

4º.- Tener proyectos comunes.

5º.- Reconocer los orígenes comunes: pueblo, zona, haber leído el mismo libro… elementos que nos unen o nos han hecho confluir.

6º.- Cultivar la amistad: dedicar tiempo o saber esperar para que vengan tiempos mejores para poder cultivar esa amistad.

Trabajo personal:

1º.-Paseo contemplativo para hermanarnos con todo aquello que nos rodea, naturaleza, hermanos, descubrir lo que siento para descubrir la fraternidad en todo, incluso en la muerte.

2º.- Reflexionar sobre las personas que en algún momento no les he aguantado y de igual forma sobre las que soy afín: ¿a que creo que se debe esta afinidad?

3º.- Choque o distancia con algún miembro de la fraternidad. Escribirle una carta o mantener un diálogo escrito con esa persona, expresando mis sentimientos y el cómo se fue enturbiando esa relación.

Trabajo por grupos (para la tarde):

1º.- ¿Qué otras pautas se podrían desarrollar para crear fraternidad?.

 

PUESTA EN COMÚN DEL TRABAJO PERSONAL:

1º.-Respecto a la naturaleza:

• La Naturaleza siempre reconcilia con Dios, invita a la espiritualidad

• Habría que hacer una actualización del canto de las criaturas y añadir “Bendita sea la tecnología” por todo lo positivo que nos aporta.

• Hoy la naturaleza es el barómetro de la humanidad. Nos hace hermanos universales. En la medida que sea amante de la naturaleza soy hermano Universal.

• La naturaleza nos recuerda todo aquello que nos falta en la ciudad: puesta de sol en la sierra o en el mar.

2º.- Respecto al conflicto y las relaciones con el otro.

• Cuesta enfrentarse al conflicto. El reconocer al menos la dificultad es importante. La fraternidad, los vicios de las otras personas nos ayudan a conocernos y a ser más tolerantes o quizá sirva para disparar mis resortes.

• Es importante caer en la cuenta de que es Jesús el que nos une y no bloquearnos. Es importante el sentirnos llamados. Para no caer en el activismo hay que estar preparados y saber interiorizar y guardar silencio.

• Hay que recuperar el tiempo para el silencio, el desierto, la interiorización para no transmitir la acritud o la crispación que recibimos de nuestro entorno.

• Sólo un 0´5 % de la población son los que juegan a hacer fraternidad. Tenemos tendencia a meternos en nuestra urna de cristal. ¿Quién es mi prójimo?. Quizá hoy no sea el que tenga a mi lado sino algo lejano. La universalidad es posible y podemos cabrearnos con el que tenemos al lado o ponerle el morro torcido para que se de cuenta de que estoy enfadado. Esto es lo más humano cuando creo que la culpa es del otro, pero ¿qué parte dejamos de poner en la convivencia con el otro?.

• Nadie tiene derecho a torturar física ni psíquicamente a nadie y por tanto hay gente con la que no se puede convivir y esto también hay que aceptarlo y asumirlo y no rasgarnos las vestiduras.

• Todos los acontecimientos tienen su tiempo y provocar una convivencia a destiempo puede ser más perjudicial que beneficioso.

 

¿Quiénes somos?   -   Contacte con nosotros   -   Mapa del sitio   -    Aviso legal 

Logotipo de la Familia Carlos de Foucauld