RETOS PARA EL FUTURO

1.‐ ACTITUDES A DESARROLLAR EN LAS FRATERNIDADES PARA AFRONTAR EL FUTURO :

- Dado que nuestro carisma nos lleva a estar con los más pequeños, los desposeídos en esta sociedad, la actitud a cuidar en nosotros es la de APRENDER de los marginados, los últimos, no sólo dar. “ Estoy aquí no para convertir a los Tuaregs, sino para tratar de comprenderlos”.” La amistad es el fondo de la religión” ( C. de Foucauld)

- En nuestra relación de amistades, vamos aprendiendo de los pobres, nos ayudan a conocernos, a descubrir nuestras limitaciones y que nos necesitamos unos a otros. “ De las gentes que nos acogen en sus vidas, de los insignificantes de este mundo, recibimos el apoyo fraternal y cotidiano. La preferencia de Dios para con esos compañeros de ruta da relevancia y significación a nuestras vidas” ( de “Yo soy tu hermano”)

- Reconocer los valores positivos que hay en los otros, semillas puestas por Dios y en nosotros mismos. Aprender a Bendecir y bendecirnos.

- Valorar la importancia de los gestos pequeños. “ Mi apostolado debe ser el de la amistad. Viéndome, deben decirse : puesto que este hombre es tan bueno, su religión debe ser buena…Quisiera ser lo bastante bueno para que se diga : si el servidor es así, ¿cómo será su Señor?”; “Hay que hacerse amigos de ellos, prestarles pequeños servicios, trabar amistad con ellos”. ( C. de Foucauld)

-La fraternidad nos debe interpelar y ayudar a crecer en responsabilidad personal. No debe ser un útero que nos acoge y acomoda.

- La fraternidad debe trasmitir confianza, apertura, acogida. “ Un amigo es como la sangre, que acude a las heridas aunque no se la llame” (refrán árabe )

- Debe ser un laboratorio donde se practique un estilo de vida, que es la que necesita nuestra sociedad.

- Desarrollar relaciones interpersonales no sólo entre los miembros de la fraternidad sino con los demás, porque esta sociedad nos lleva a aislarnos. Disponibilidad para invitar.

- Los retos o respuestas a lo que se nos demanda desde fuera o dentro, debemos vivirlos entre todos, acostumbrarnos a buscar juntos cómo adecuarnos a los tiempos, de qué forma debemos vivir hoy la opción por los pobres y desheredados; “de qué manera realizar una oración entendible, posible desde los ruidos y ajetreos de la vida, como parte de ella que somos, tendremos que participar de un modo de oración, que no es la del claustro donde se procura un espacio favorable” ( René Voillaume, “En el corazón de las masas”, pág. 98)

- Necesidad de vivir en la verdad y en el amor: ser amigos entre nosotros; ser auténticos; así expresaremos, testificaremos que se puede vivir de otra manera del imperativo que los medios audiovisuales nos quieren mandar.

- Qué es para nosotros la fraternidad: ¿la perla preciosa o una carga? ¿El colaborar en la construcción del Reino de Dios, es algo más en mi vida o lo más importante?

- Aprendamos a discernir qué es y qué no es una fraternidad. Pues esta no debe comportarse con los mismos mecanismos que anuncia la sociedad, ni usar sus medios. Debe tener un estilo distinto de vivir, que debe notarse en el día a día..

- Aprendamos a vivir sin temor. Que tenemos estos mimbres. Si ahora no crece la fraternidad, ya crecerá más tarde o junto a otros. Dios verá.

- No perder en el activismo la opción por el silencio y la oración

- Tenemos que aprender en afrontar el conflicto. De hecho vivimos en él.

- Nuestras fraternidades no son comunidades terapéuticas, son de vida y compromiso.

- Desde la orientación paulina, debemos afrontar cómo algunas veces nos adelantamos, “ a comer los primeros”, buscamos ser el centro, solicitando una atención innecesaria. Aprender el conflicto de “relación”.

2.- BUSCAR CON OTROS GRUPOS VIVIR EL EVANGELIO ,

NO DESDE EL PODER, SINO DESDE LA FRATERNIDAD , MÁS ACORDE CON LAS ENSEÑANZAS DE JESÚS DE NAZARET.

- Plantearnos nuevos modos de pensar la realidad. Ser más creativos, desde la liberad que nos caracteriza sumarnos a proyectos compartidos con otros desde el carisma y posibilidad de cada uno. Para aportar nuestro granito de arena.

- No nos basta con cambiar los gestos de la celebración de la Eucaristía en nuestras comunidades o fraternidades, es necesario que este partir el pan nos lleve a partir y compartir nuestras vidas con los pequeños, como lo hizo Jesús .

- Apoyar la creación de comunidades pequeñas, donde se viva creíblemente el mensaje de Jesús y se realice su memoria.

-Tener claro el modelo de sociedad que queremos y dedicar tiempo a nuestra formación, no vale sólo voluntarismo o vivir de recuerdos o rentas. Lo que hacíamos hace 20 ó 30 años, tenemos que actualizarlo.

- Mantener la conexión con los distintos grupos que formamos la Familia del Hno. Carlos.

- Reflexionar y apoyar la teología de los “nuevos ministerios”.

- Estar presentes en los encuentros con otros grupos cristianos o comunidades que también buscan una vivencia más evangélica.

- Seguir denunciando situaciones injustas.

- Con quienes compartimos nuestra vida diaria : ¿con los pequeños como Jesús?. Jesús ¿con quienes gastaba su vida… y nosotros ?

Puesta en común colectiva. Las respuestas fueron en la dirección que se ha resumido.

 

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