MÁLAGA

En el aniversario de la muerte del Hno. Carlos, nos reunimos en la parroquia del barrio donde viven los Hnos. de Jesús; tras visualizar un CD sobre la vida y conversión del Hno. Carlos, lo dialogamos, celebramos la Eucaristía y posteriormente en un ágape amical.

El tema de la homilía que nos dirigió Juan, Hno de Jesús fue esta:

“Qué celebramos:

En el atardecer del 1 de Diciembre del 1916, en Tamanraset, Carlos de Foucauld fue asesinado. Hoy estamos reunidos para celebrar este aniversario. Cuando yo hacía el noviciado en el Abiodh (Argelia), llegó esta fecha, y me extrañó que una muerte se celebrase. Y pregunté cómo era aquello. Me explicaron que el Hno. Carlos, con su sangre, derramada sobre la arena del desierto afirmaba su estilo de vida al lado de los marginados y su deseo de morir por Jesús, para estar con ÉL.

Al Hno. Carlos, Renè Voillaume y Milad debo de haber encontrado el camino de la Fraternidad, hace cerca de 60 años. Otros muchos hermanos por su vida y su muerte, han contribuido a fortalecer mi vocación.

Nunca he dudado que ese fuese mi camino a pesar de las dificultades, oscuridades y debilidades de mi parte. Debo mucho al ejemplo de unos y a los consejos de otros.

La fraternidad aporta a la Iglesia un nuevo modo de evangelizar, por la amistad, siendo uno de tantos. Nazaret encierra este mensaje nuevo que se hace buena noticia para los sencillos y excluidos. Os invito a vivir este estilo de vida que da gozo y es buena noticia.

El Hno. Carlos, murió sin seguidores, no habiendo podido fundar la fraternidad que soñó y buscó con todas sus fuerzas, pero he aquí que después de su muerte, seducidos por su testimonio hay fraternidades en todos los continentes el mundo, y en ellas miembros de todas las razas. Todas ellas reivindican el mismo modelo: Jesús de Nazaret, según las intuiciones del Hno. Carlos.

El Hno. Carlos, ha sido reconocido, en la Iglesia como modelo de vida, cuando fue beatificado el 13 de Noviembre del 2005.

En Málaga estamos desde hace 50 años los Hnos. y Htas de Jesús, que en su día vivían en las chabolas de San Andrés (playas de Huelin). Hay también fraternidades de laicos-seglares y de sacerdotes.

Carlos de Foucauld tuvo una influencia reconocida sobre la espiritualidad del siglo XX y, al comienzo del Tercer Milenio, sigue siendo una referencia fecunda, y constituye una invitación a un estilo de vida profundamente evangélico más allá de las personas que pertenecen a los numerosos y diversos grupos que forman su familia espiritual.

Recibir el Evangelio con toda su sencillez, evangelizar sin imposición, testimoniar a Jesús mediante el respeto por otras experiencias religiosas, afirmar la primacía del amor vivido en fraternidad, son sólo algunos de los aspectos más importantes de un legado precioso que nos urge a que nuestra propia vida sea como la del beato Carlos: "gritar el Evangelio con la vida entre los últimos... gritar que somos de Jesús".

Juan Blanquet

 

¿Quiénes somos?   -   Contacte con nosotros   -   Mapa del sitio   -    Aviso legal 

Logotipo de la Familia Carlos de Foucauld