FRATERNIDAD INTERNACIONAL

EL LARGO CAMINO DE LA FRATERNIDAD: BOJÓ

(A los hermanos y hermanas de la Fraternidad de San Félix.)

Atrás quedan los Cuchumatanes en el Quiché guatemalteco, los caminos testimoniales de Nicaragua, el Salvador, caminos recorridos con el amigo y hermano José, entrañable experiencia de rastrear esa vida hermana de los hermanos testigos: Marcelino, Jacinto, Ricardo, Leonel, Tilo – los curas del Quiché, Edgardo García, Ricardo: Arnaldo Centeno, Lucas, caminos de mujer entregada al pueblo. El hermano José admiró el coraje de Mariela, de Magali, de Clara, las Hermanas Clarisas, son caminos de fraternidad, horas de largos caminos.

Y ya en Venezuela, en nuestro San Félix, hemos seguido esos mismos caminos de fraternidad. Jesús Jiménez, María, Gladys, Juvenal y yo, nos llegamos a Barquisimeto – 15 horas – 2 horas a Sanare, una media hora a Bojó, Monte Carmelo, Palo Verde. Bojó es fraternidad, es la fraternidad. Tantos años en Venezuela, y ha sido ahora que con este grupo de hermanos y hermanas he vivido la fraternidad de Bojó En los días 23, 24, 25 de Noviembre hemos participado en el encuentro de la fraternidad secular de Venezuela. Y estuvimos 24 hermanos y hermanas.

Comenzando con la oración del abandono, compartiendo las expectativas que llevábamos, pero antes FIDELINA, anfitriona, nos presentó una dinámica para que nos conociéramos.

Participamos con alegría y comenzamos nosotros, los de San Buenaventura en la expectativa y asumiendo aportes de los hermanos, hermanas, resumimos;

• La fraternidad se abre para que seamos más, estamos creciendo.

• En Bojó siento a Dios y al hermano muy cerca.

• Somos familia.

• Vivimos la vida de Jesús desde la espiritualidad del Hermano Carlos.

• Estamos muy contentos por los hermanos y hermanas que se han incorporado.

• Deseo compartir esta espiritualidad que nos une a todos.

• La espiritualidad es la razón de la vida de Jesús, libre, espontáneo, el diario vivir, desde nuestra propia vida.

• En Bojó vivimos la amistad gratuita.

Desde hace 5 años se vive la semana de Nazaret.

Es difícil transmitir, es ante todo vivencia; trabajo, silencio, oración, desierto, compartir y animar para que el espíritu nos siga enviando. No estamos solos Estamos creciendo, sembrando, caminando.

El grupo se organiza en comisiones de servicio. La fraternidad en la búsqueda del último lugar, con una absoluta libertad, apegados al evangelio desde el hermano Carlos después de un viaje de casi 18 horas se descansa sabroso, los ronquidos del hermano del camastro vecino parecen una canción de cuna. Llueve en la montaña que nos regala un amanecer bello.

Mario, el hermanito del 32 años en Bojó sin salir – nos presenta al hermano Carlos con un deseo inmenso de imitar a Jesús hasta físicamente. Presencia eucarística, presencia en los pobres. Quiere Carlos animarse socialmente a la vida de los pobres. Bajar en la encarnación, en el último lugar en Nazaret, vivir el evangelio “QUE CON SOLO VIVIR PREDIQUE EL EVANGELIO”,

• La vida del hermano Carlos, una continua conversión: Nazaret, desierto, vida apostólica... y cada una de estas etapas, vivida con suma intensidad., Etapas que se iluminan mutuamente.

• Esta espiritualidad de la fraternidad es necesaria para la iglesia de hoy, porque hoy no es alternativa al mundo ya que busca, como él, el poder. La iglesia ha de convertirse al servicio. Bernardita insistía en que no estaba de acuerdo de hablar de vida oculta ni vida de Nazaret

• como preparación a la vida pública. Nazaret ya es anuncio del reino. Jesús Jiménez, y Didier presentan la espiritualidad del hermano Carlos como base del ecumenismo desde la misión, desde el respecto y la tolerancia. Más allá de la religiones, ecumenismo desde la solidaridad, desde el compartir. Estamos ante la misión de fortalecer la HERMANDAD CÓSMICA, la espiritualidad ecológica y el ecumenismo ecológico de esto saben mucho en la cooperativa LAS LAJITAS (sembrando sin un químico).

Si el Hermano Carlos está en un proceso continuo de conversión, se esta insertando en ese cambio como hoy en Venezuela. ¡Cómo cambió el barrio donde viven las hermanas del evangelio! Desde la llegada de Chávez… barrio adentro, consejo comunales, misiones. Y esto no ha impedido el trabajo ni quedarnos en el pasado.

El hermano Joseíto nos presentó tres elementos de la espiritualidad del hermano Carlos:

1. dimensión contemplativa.

2. Dimensión de la vivencia de la fraternidad.

3. La opción por los pobres.

La contemplación hoy la podemos vivir en el diario quehacer en la familia, en la vida de trabajo. Resaltando que la fraternidad se visualiza en la acogida, para recibir en nuestras casas y con cariño al hermano que llega. Y esa fraternidad nos pide que la alimentemos. Salir juntos, encontramos, compartir, visitarse entre los hermanos... Para que viva la fraternidad hay que alimentarla en tantos gestos y posibilidades que se presentan.

La Opción por los pobres, hoy olvidada en medios eclesiásticos “siendo rico, se hizo pobre”, el hermano Carlos así lo resalta.

En grupos respondimos a estas preguntas:

1. ¿Qué experiencia eclesial hemos tenido este año?

2. ¿Qué aspecto de la espiritualidad de Carlos de Foucauld nos han ayudado en nuestra vivencia de la fe y compromiso con nuestra comunidad?

3. ¿Qué podemos hacer para fortalecer la fraternidad en Venezuela?

Había coincidencia en afirmar que estamos en dos mundos distintos en la realidad eclesiástica. El pueblo está contento y los obispos y gran parte del clero están bien lejos del pueblo. El pueblo quiere profundizar su fe de compromiso, servicio y se encuentra con una jerarquía alejada del pueblo, muy politizada y que es el nido de una oposición a todo cambio que sea a favor del pueblo.

En San Buenaventura estamos viviendo una experiencia interesante, gozosa, pascual, abierta al que llega acogedora, con una gran red de relaciones, donde la comunidad organiza se apropió de los espacio, de las posibilidades para crecer. Vivimos la hora de las definiciones. Cada día el laico y la comunidad tienen más fuerza de decisiones. La gran nota de la espiritualidad del hermano Carlos es no querer cambiar a nadie. Que nada nos turbe, respetar al otro, y celebrar al hermano en su diario vivir, Importancia de los detalles, llamadas, gestos, servicios, felicitaciones.

Esta espiritualidad produce paz interior, Dios no tiene prisas, Nazaret es paciencia – 30 años, esa paciencia activa hace que no se pierda la alegría y el cariño con los demás. Humanos somos y como tal necesitamos la amistad, la fraternidad de los que viven cerca de nosotros, en la comunidad. No somos funcionarios de lo divino, somos gente del propio pueblo que ama, lucha, llora, ríe y sueña los mismos sueños de la vida.

En la reflexión nos preguntamos. ¿Cómo desbloquear este momento del vivir de la iglesia jerárquica, cómo ayudar a que se acerque al pueblo, escuche al pueblo, lo respete y de él aprenda los valores del evangelio, y sea más cristianas? El pueblo tiene otra opción, diferente a la de los voceros de la jerarquía.

Celebramos la eucaristía. En iglesia circular, en asamblea consciente que donde estemos, trabajaremos para que se multipliquen los Nazaret.

El encuentro de la fraternidad en Bojó seguro que marca pauta para el mañana, señala el hermano José. “Que acción de gracias. tan a boca llena nos sale cuando vemos que la persona que está luchando en el barrio a favor de la comunidad ha salido de las Cebs” (Hna. Bernardita). En la misa se creó un ambiente de fiesta, celebración participativa. “Vamos todos al banquete” le cantaban en la asamblea a Romero, hoy en Bojó resonó esa misma melodía, vimos presentado nombres de personas amigas, de comunidades queridas. Le pedimos al Señor de la vida que eliminara de nosotros todo aquello que lleva muerte, egoísmo, individualismo, murmuración, legalismo… Comulgamos con mucho pan y toda la solidaridad. Federico Carraquilla se hizo presente en aquella crucecita de Jesús Resucitado que se elabora en su barrio, que Humberto y Jennifer con sus hijos nos regalaron. La paz y la bendición nos la dio la Sra. María, mamá de Humberto con un ramo rojo de la flor de navidad. “Cuando el pobre crea en el pobre, ya podremos contar la libertad; cuando el pobre busca al pobre y hace la organización”. canción final, canción de esperanza y reafirmación.

Me di cuenta que había presidido una misa en la que concelebramos los 24 participantes, y una nota entrañable: Eva y Alicia de la fraternidad de Maracay y Valencia, solicitan “formalmente” ante la comunidad de la fraternidad secular de Venezuela ser aceptadas como “hermanas”. Los responsables de la animación, Humberto y Jennifer, le dan el si gozoso que se extiende en abrazos y cariños a todos los presentes. Quedamos en precisar los modos y tiempos para responder si somos o no somos miembros de la fraternidad.

Y de la misa a la mesa. Sopa bien caliente de pollo, y las sobras de mediodía, pasta, frijoles, arroz… me tocó a fregar. A las 2 compás de losa les salió otro compromiso… total que fregué más que un novicio en los tiempos de Arrupe. Una losa de 7 cazuelas, 3 ollas, todos los platos de la fraternidad.

El día 24 terminó. Con una fiesta por todo alto. El conjunto “Los Populares de Bojó” aceptaron la invitación de los anfitriones y el grupo campesino se presentó con cuatros, charrascas, violín, tambor, acordeón. Un fiestón con baile de pueblo, de esos que se bailaban en las plazas. Hay que ver que fuego y que movida a esos huesos por parte de la Sra. María, la guerrera, y de la Kayrús, las estrellas de la noche. El flaco Juvenal que perdió 5 kgrs. se anima con unas algunas piezas— creo que eran vallenatos de nostalgia. El hermano Jesús, todo un padre de la iglesia en sus intervenciones y yo nos quedamos de espectadores.

25 -11-07 “Cristo, Cristo, Jesús, identifícate con nosotros...” esa canción de la misa campesina Nicaragüense, nos puso en marcha en el día de Cristo Resucitado, y en el resto de la mañana, evaluación y compromiso que anoto para el grupo.

Compromisos de la fraternidad de San Buenaventura:

1. Hacer resumen del encuentro y entregarlo a cada uno de los hermanos y hermanas de la fraternidad.

2. Escribir a Hernán y a Elsa, fraternidad de Colombia. A Eutiquio, a Herminio, a Isabela, Fraternidad de Valencia, España y a Patricio Rice responsable de la fraternidad en América Latina.

3. Celebrar dos retiros al año en la fraternidad de San Buenaventura.

4. Comunicarnos con Benito y Carmen, Pablo y Juana, Jesús y Lucho, Rubén y Miguel con su familia (Petare y Valencia).

5. Elaborar una hoja informativa sobre la Fraternidad cada mes.

6. Información sobre la espiritualidad de la fraternidad en las comunidades eclesiales de base.

7. Crear un nuevo grupo de fraternidad en la hora de la noche.

8. Atender, escuchar y respetar las vidas de “los borrachitos” y tantos indigentes que están en nuestra puerta.

9. Gladys asume la iniciativa y animación del proyecto ecológico.

10. El domingo 09 tertulia y reflexión sobre la espiritualidad de “El Vuelo Del Quetzal” y dar a conocer la espiritualidad de Carlos de Foucauld.

11. Taller de sensibilización sobre la espiritualidad de Carlos de Foucauld a personas con responsabilidad pública.

12. Seguir en la fidelidad al encuentro de todos los jueves, a las 3 p.m.

“El paisaje, la siembra, la neblina y la lluvia, la agradable sencillez, los letreros y los mensajes, el balcón y la capilla, los cuartos acogedores y pobres y el silencio que suena en tintineo de estrellas y frescor, los logros de los campesinos organizados, la realidad de la cooperativa Las Lajitas…y sobre todo, los hermanos y hermanas del encuentro…han dejado en el pequeño grupo de San Buenaventura, San Félix, una marca y una referencia. Convocados por el Señor Jesús desde la espiritualidad de la Fraternidad con el Hno. Carlos. Ya nos sentimos incorporados en el caminar de las familias de Carlos de Foucauld” (A Herminio y a Eutiquio debemos la convocatoria)

En amor y solidaridad a toda la gran familia de la Fraternidad, hoy, 1 de Diciembre 2007, fiesta de la Pascua del Hermano Carlos de Foucauld.

Matías

EL DIA A DIA.

“LAS DOS CIRUELAS O EL GRANO DE MOSTAZA”

Historia de verano , en dos actos y un epílogo.

Esta mañana como muchas otras, me fui al mercado con mi carrito.

Tenía la nevera tan vacía que aproveché de ponerla en orden y ver cuantas cosas faltaban.

Con mi lista hecha salí temprano para no coger los calores que más tarde se echan encima. ¡Iba de muy buen humor,

contenta...!

Entré en el mercado y compré lo que aquí en Málaga le decimos “pescaítos”; estaba fresco y desde sus puestos los

vendedores nos animaban con sus gritos:

- “María, ¿no te da lástima dejártelo?, ¿no los veis vivos y saltando?”

Me acerqué al puesto de la verdura y pedí:

- “ Póngame tres kilos de papas y uno de pimientos y ... ”

- “Señora (me interrumpió un hombre tocándome en el brazo), pídame para mi dos ciruelas, estoy malo y las

necesito ”

Me volví y vi un hombre mal vestido, mal lavado y delgado, o sea, vi a un pobre.

Volviéndome al vendedor de verduras le dije:

- “Miguel, ponle...”

Pero el “pobre “ , había metido las manos y las tocabas todas para escoger las más blanditas.

- “¡¡ Aquí no se puede meter las manos!! “, gritó Miguel.

Yo intercedí:

- “Es que están las ciruelas un poco verdes y las quiere maduras...”

Noté que la gente empezó a murmurar y a decir:

- “Encima se cuela”.

La cosa se ponía “caliente”, a pesar de haber salido de casa con la fresquita.

Para tranquilizar el “ambiente”, dije:

- “Miguel, pónmelas en mi cuenta, yo te las pagaré. ”

Pero los murmullos seguían.

El “pobre” se fue con sus dos ciruelas muy contento, no sin antes decirme

– “Muchas gracias, me van a aliviar mucho”

Me lo dijo mirándome, y yo vi en sus ojos que decían verdad.

Y aquí empieza el segundo acto.

No hizo más que desaparecer entre la gente, los murmullos se volvieron en gritos:

- “Sinvergüenza ¡

- “ ¡ Manta de vagos ¡ “

- “ ¡ Caradura ! ” “... ... ... ”

Yo miraba a todos sin comprender.

Y en su mismo tono les dije :

- “¡ Señoras! , que sólo han sido dos ciruelas! ”

Una de ellas con voz destemplada me respondió :

- “¡ Vd. , y las que son como Vd. , tienen la culpa de que pidan los pobres! ”

- “ ¿ ¡¡ Yo !!? le contesté muy sorprendida . Y levantando la voz le dije :

- “ ¡ Que sepa Vd, que este señor se ha llevado dos ciruelas que son de él, porque yo se las he regalado, y

que cuando me pidan comida voy a hacer siempre lo mismo ! ”

- “ Nos tenía que dar vergüenza, continué diciendo, insultar a una persona por pedirnos dos ciruelas ” (

quizás, no tenía que haberlo añadido)

Epílogo :

Cogí mi carrito, me fui, aunque enfadada.

Pero en el fondo, allá muy dentro comencé a sentir la alegría de lo pequeño.

Se me vino el recuerdo el Evangelio de la mañana que hablaba acerca de que “el Reino de los cielos se parece a un

grano de mostaza que uno siembra en su huerta”.

Y no era que comparara las ciruelas con la mostaza, no, sino que al pagar, en la lista de los precios que me

cobró el vendedor, me di cuenta que no figuraban las dos ciruelas.

¡ Manolo, a quien le vi una sonrisa de complicidad al dármela, les había regalado las dos ciruelas.

Julio 2009. M. P.

 

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