LA ÚLTIMA HOMBRE QUE MIRA MÁS ALLÁ DE SUS NARICES Hoy me despierto tosco y solitario no tengo a nadie para dar mis quejas nadie a quien echar mis culpas de quietud sé que hoy me van a cerrar todas las puertas y que no llegará cierta carta que espero que habrá malas noticias en los diarios que la que quiero no pensará en mí y lo que es mucho peor que pensarán en mi los coroneles que el mundo será un oscuro paquete de angustias que muchos otros aquí o en cualquier parte se sentirán también toscos y solos que el cielo se derrumbará como un techo podrido y hasta mi sombra se burlará de mis confianzas menos mal que me conozco menos mal que mañana o a más tardar pasado sé que despertaré alegre y solidario con mi culpita bien lavada y planchada y no solo se me abrirán las puertas sino también las ventanas y las vidas y la carta que espero llegará y la leeré seis o siete veces y las malas noticias de los diarios no alcanzarán a cubrir las buenas nuevas y la que quiero pensará en mi hasta conmoverse y lo que es muchísimo mejor los coroneles me echarán al olvido y no solo yo, muchos otros también se sentirán solidarios y alegres y a nadie le importará que el cielo se derrumbe y más de uno dirá que ya era hora y mi sombra empezará a mirarme con respeto será buena tan buena la jornada que desde ya mi soledad se espanta. - Mario Benedetti (1920 - 2009) |