“DIT I FET”, (Dicho y hecho) CORRE PELIGRO

1)

“Dit i fet” es una asociación situada en el Distrito de Ciutat Vella (Ciudad Vieja) de Barcelona que modestamente intenta dar respuesta a una de tantas formas de exclusión y marginación que existen en el barrio, la de los hombres de la calle. Actualmente viven 17 personas mayores de 65 años, que fueron enfermos sociales, de enfermedades propias de la vida de la calle. Llevan más de 20 años y en este tiempo han vivido y se han formado más de 140 personas. Está situado en el primer piso de una casa antigua, como tantas otras casas de la zona del barrio Gótico Bajo (uno de los barrios de Ciutat Vella),. Los propietarios la cedieron a la iglesia de San Justo y Pastor. Es una de las pocas entidades sociales de atención directa que hay en el barrio Gótico, barrio comercial y con presencia de estamentos sociales, culturales y políticos de Barcelona.

Pero no es un “centro” tal como se entiende habitualmente desde los Servicios Sociales ni es una entidad “asistencial”. La originalidad de “Dit i Fet” es que los que allí viven forman una peculiar comunidad de pobres, de autoayuda y autoasistencia. Uno se encarga de la compra, el otro cocina, el otro llevar las cuentas, otro acompaña a sus compañeros al médico, etc. Entre todos limpian la casa y se autoorganizan; no cuentan con ayuda pública; es un grupo de gente muy pobre del barrio que comparte con mucha sencillez la vida, el afecto, la complementariedad, el servicio, la amistad y la oración entre ellos y con el grupo de voluntarios. La comunidad de religiosas de Lestonnac de Ciutat Vella, las Hermanitas y los Hermanitos de Santo Domingo de la parroquia de San Jaime de la calle Fernando y otras comunidades de religiosos, entidades y amigos y amigas se reúnen para rezar y para celebrar la eucaristía una vez por semana, apoyan, ayudan y aportan realmente su presencia. Viven pobremente pero con dignidad, la mayoría cobran una pensión no contributiva. Realizan un trabajo en común: un ropero; reciben ropa, la arreglan, con la colaboración de voluntarios y la entregan gratuitamente a otros pobres de la calle; el promedio de visitas es de unas 500 mensuales. Una de las características de esta comunidad de pobres es el comedor, siempre abierto y sin preguntar a nadie de donde viene ni a donde va. A veces se juntan más de cuarenta.

El alma de este pequeño milagro es el padre Paco, de 74 años, miembro de la comunidad de San Felipe Neri. Y el alma del padre Paco es el Evangelio comprendido como un compartir  y arriesgar la vida de pobre. Para el padre Paco evangelio, pobreza y eucaristía o compartir el pan no se pueden separar. Cada jueves celebra una misa entre marginados.

Cuando el padre Paco fue coadjutor de la parroquia de San Justo y Pastor, acogió al marginado sin techo, marcando desde el principio unas normas muy sencillas a los que pedían un cobijo: voluntad de dejar el alcohol, vivir juntos y compartir las tareas de la casa y las necesarias para ganarse la vida. De los 140, muchos se quedaron a vivir allí hasta su muerte, otros prefirieron volver a la calle y algunos permanecen allí desde su inicio. Al principio no fue fácil vencer la desconfianza de los vecinos del inmueble al ver entrar en la casa a personas con dificultades sociales visibles. Pero hoy la convivencia es excelente ya que han adquirido un respeto mutuo. Este elemento no tiene nada de banal en la actual sociedad de agresividad social.

2)

Pero ahora esta situación corre peligro. La iglesia de San Justo y Pastor es parroquia independiente de la parroquia del Pino desde hace dos años; cambió pues el equipo y también la orientación pastoral. El nuevo equipo dice que necesita los locales de “Dit i Fet” para las tareas parroquiales de catequesis o preparación matrimonial y que “Dit i Fet” debe marcharse de allí. El nombramiento del párroco Mn. Armand Puig fue un hecho sorprendente porque pertenece al obispado de Tarragona y según el Derecho no es normal que se encomiende una parroquia a un sacerdote de otra diócesis. Pero Mn. Puig es amigo del actual Cardenal de Barcelona, Martínez Sistach, desde que éste fue obispo de Tarragona. Es un reconocido biblista, autor entre otros de una vida de Jesús que ha sido un éxito editorial. Martínez Sistach también lo nombró decano de la facultad de Teología.

Y también se sabe que Mn. Armand Puig forma parte de la comunidad de San Egidio. Se trata de un movimiento de espiritualidad extendido por el mundo que tiene como campos de actuación la solidaridad con los pobres, el ecumenismo y la voluntad de mediación en procesos de conflicto. Organizó el encuentro de líderes religiosos de Asís, al que asistió Juan Pablo II; también organizó un encuentro de líderes religiosos en el Liceo de Barcelona hace ya algún tiempo. Es un grupo políticamente influyente tanto en el Vaticano como aquí entre nosotros, al estilo de otras corrientes de espiritualidad propiciadas durante el pontificado de Juan Pablo II.

No parece verosímil que la razón que argumenta el actual equipo de la parroquia de San Justo y Pastor  para que “Dit i Fet” para que abandone el local sea la catequesis o los servicios parroquiales, ya que la iglesia de San Justo y Pastor dispone de amplios espacios dentro de su mismo recinto. Por otro lado “Dit i Fet” ha manifestado su disponibilidad en compartir los locales en donde viven con las necesidades de la parroquia durante las horas y los días que los necesiten. Daría la impresión que la destinación a que la parroquia o la comunidad de San Egidio pueda prever dedicar estos locales una vez rehabilitados sea realmente otra.

Algunos de la parroquia de San Justo y Pastor manifiestan no estar de acuerdo con la decisión de echar a “Dit y Fet” de la que ha sido su casa durante tantos años y lo comparan al “mobbing” de las inmobiliarias a otras casas de la misma zona, pero los miembros de los anteriores órganos elegidos y representativos de la parroquia han desaparecido o disuelto, así como la coral, que tenía sus ensayos en “Dit i Fet”, junto con el sacerdote que por entonces les apoyaba, y hasta el sacristán. Muchos feligreses de antes van a otras parroquias.

3)

Cáritas ha ofrecido a “Dit i Fet” unos locales alternativos: para dormir en la calle Rull y para comer y para el ropero en la iglesia del Espíritu Santo, de la calle Nou de Sant Francesc. Para adecuarlos y ponerlos en condiciones para que puedan ser útiles para estas funciones supondrá un gasto considerable de dinero; es obvio, pues, que el problema no es económico. “Dit i Fet” cree que ésta no es la solución:  . Porque las funciones de casa, el comedor abierto a todos, y el ropero, hasta la fecha se desarrollan en un mismo espacio. Romper esto puede significar el fin de una vida en la que convivencia, la acogida y el trabajo han formado una unidad. Presienten que “Dit i Fet” puede acabar teniendo las características de una “residencia asistida”, es decir, perder su principal característica de casa autogesionada por ellos mismos.

Porque rompe las relaciones con el vecindario actual, cuyas raíces se construyeron no sin dificultades, pero que finalmente han significado el respeto y aprecio mutuo. Les supone un esfuerzo enorme tener que salir de allí (hablamos de personas mayores de 65 años) y volver a empezar venciendo los procesos de desconfianza que tuvieron que vencer hace ya unos veinte años.

Porque el local que se les ofrece, cerca de la calle Escudillers, es una zona especialmente castigada por el alcoholismo, la drogadicción, la prostitución, la violencia en la calle y en definitiva la inseguridad, no facilita la continuidad de su recuperación personal y social, de relación con los vecinos y vecinas y obviamente dificulta la presencia de los voluntarios.

Les duele la forma como desde la parroquia de San Justo y Pastor y desde Cáritas Diocesana se está llevando este proceso, con poca transparencia, poca información, y sin su participación. Como si todo estuviera acordado y decidido sin el aporte de sus opiniones. Con el objetivo de dialogar y de encontrar una solución compartida los propios interesados han contado individualmente por carta el drama que significaría para ellos este traslado. No han obtenido ninguna respuesta. El nuevo párroco ha arreglado las cosas para que el diálogo sea con Cáritas, como si no fuera con él. Temen que en cualquier momento se les comunique el desalojo de forma perentoria sin poder hacer nada más.

Les duele sobre todo la actitud de la Jerarquía de la diócesis. El anterior obispo, Ricard Ma. Carles, les había visitado varias veces y había celebrado la eucaristía con ellos. A pesar de las posibles diferencias lo sentían cercano. Ahora, bajo la amenaza y con la espada de Damocles encima, muchas personas y varias veces han escrito al actual obispo pidiendo diálogo. Tampoco ha habido respuesta.

4)

Por todo ello, a muchos cristianos y cristianas y también a muchas entidades no cristianas, que valoramos extraordinariamente la tarea cívica y social de “Dit i Fet”, ya sea en relación con los que allí viven, ya sea entre el voluntariado y entre los vecinos y vecinas del inmueble y del barrio, nos resulta incomprensible que se les obligue a salir.

Nos preguntamos

Porqué no se utiliza el dinero que del arreglo de los nuevos locales ofrecidos por Cáritas Diocesana para poner en condiciones el actual edificio en aspectos tan necesarios como son la instalación eléctrica, seguridad, protección contra incendios, etc.

Porqué no se acepta la propuesta de “Dit i Fet” de compartir locales con la catequesis o otras actividades, las que la parroquia dice que necesita, como ha venido haciendo durante muchos años con el coro de la parroquia.

También a nosotros nos duele profundamente la Jerarquía. No la entendemos. No comprendemos como una obra, a nuestro criterio tan profundamente evangélica, no la trate desde la Jerarquía de la Iglesia con toda la delicadeza que pide “la opción preferencial por los pobres” que proclaman todos nuestros documentos.

“Dit i Fet” es una entidad débil, sin poder político ni económico, sólo con la fuerza del evangelio. Desde que se encuentra en esta situación de incertidumbre muchos han sido los voluntarios que han manifestado que descubrieron allí el evangelio y una forma distinta de vivir la vida y la fe y no entienden que la Iglesia de los pobres eche a los pobres. Nosotros nos preguntamos qué pastoral o qué catequesis puede hacer una parroquia que echa a un grupo de pobres existentes para hacer cursillos y catequesis para hablar de pobres, o cómo es posible hablar del Jesús pobre de la Biblia sin tener presentes a los pobres reales de carne y huesos.

 

ACAT. Associació de cristians per l’abolició de la tortura

AMISI. Associació per la mediació intercultural i social amb immirants

Associació Araguaia. Amics del bisbe Pere Casaldáliga

Associació cultural Gabella-Centre obert compartir

Associació Heura

Associació Rauxa

Col.lectiu de Dones en l’Església

Col.lectiu Utopía Joan García Nieto. Baix Llobregat

Comunitat Cristiana Joan García Nieto. Cornellà

Comunitat de Maria Reparadora. Las Arenas, Vizcaya

Comunitat de Sant Salvador de Bellver.

Cooperativa l’Olivera. Vallbona de les Monges

Coordinadora contra la Marginació. Cornellà

Cristianisme Segle XXI

Cristians en Diàspora

Cristians pel Socialisme

Drapaires d’Emaús. Sabadell

Escolapis de la Mina

Fraternitat secular de Foucauld d’Espanya

Fraternitat secular de Foucauld de València

Fundació Acollida i Esperança-Can Banús

Fundació Arrels

Fundació Bayt al Thaqafa

Fundació Futur

Fundació Marianao. Sant Boi

Fundació P.Manel

Fundació Servei Solidari per la Inclusió Social

GOAC-HOAC.

Grup de Dones i Grup de Cultura de Can Serra. L’Hospitalet

Grup d'Investigació sobre l'Envelliment (GIE)-Parc Científic de Barcelona-UB

Hermanas de la Caridad de Sta. Ana. L’Hospitalet

Justícia i Pau de Barcelona

Justícia i Pau de Girona

Maristes del carrer Corders

          Parroquia San Carlos Borromeo. Madrid

  Projecte Sostre

    Religioses de la Companyia de Maria, Lestonac, de Casc Antic

         Religioses Filipenses del c.Lincoln

         Santuari Mare de Déu de l’Ajuda, Caputxins. Ciutat Vella

        XAMFRÀ. Centre de música i escena per a nens i nenes del Raval