Jornada de reflexión de la fraternidad Carlos de Foucauld. Región de Colonia
- Felices los que ocupan el último lugar, porque ellos descubren la riqueza de los pobres
- Felices los ha hacen silencio porque ellos encuentran a Dios en el centro de su corazón
- Felices los que no cesan de convertirse, porque ellos caminan hacia los brazos de Dios
- Felices los que permanecen en el desierto porque se encuentran a sí mismos y también a Dios
- Felices los contemplativos en el mundo porque Dios se les manifiesta en lo oculto
- Felices los que practican la hospitalidad porque no dejarán escapar la ocasión de alojar a los ángeles
- Felices los que miran su vida a la luz del Evangelio porque descubren lo que Dios espera de ellos.
- Felices los que se orientan según las Escrituras porque su compás es fiable en el camino hacia Dios y porque caminan junto a Él
- Felices los que no cesan en la búsqueda de la voluntad de Dios porque Dios sigue sorprendiéndoles
- Felices los que llevan una vida de Nazaret porque ellos viven la vida escondida en Dios
- Felices los que gustan de contemplar a Jesús en el pan de vida porque ellos son transformados
- Felices los apasionados por Dios y por los hombres porque ellos son liberados de sus egoísmos
- Felices los que buscan conocer la voluntad de Dios porque ellos se acercan paso a paso a sí mismos
- Felices los que llevan una vida de Nazaret porque su vida cotidiana es oración gratuita
- Felices los que practican la hospitalidad porque los muchos contactos le llevan a descubrir a Dios
- Felices los que se convierten porque encuentran una estancia cerca de Dios
- Felices los que buscan el silencio porque ellos contagian a los demás
- Felices los que saben soltar las amarras porque grande es su recompensa
- Feliz el que se alimenta de las Escrituras porque encuentra la fuerza para recorrer su vida
- Feliz el que intenta ser hermano/a universal ya que por medio de él/ella el cielo podrá unirse a la tierra
- Felices los que pisan tierra extranjera porque la gracia de Dios les precede
- Felices los que no temen a los desiertos que se atraviesan en la vida porque Dios les precede siempre y les espera