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Gritar el Evangelio con la vida

Gritó la buena noticia siendo amigo y hermano,

interesándose por la cultura de los demás.

Pintura de Bernadette LopezPintura de Bernadette Lopez

 

No se trata sólo de leer o meditar el Evangelio, sino tambíen de vivirlo, gritarlo con la vida.

El hermano Carlos así lo hizo, viviendo lo esencial, que es la hermandad, la humildad,  el compartir.

Buscar el rostro de Jesús, mirar su actuar y dejarnos habitar, transformar por Él.

(…) "leer y releer sin cesar el Evangelio. En primer lugar no para buscar en él una moral,

sondear lo que está bien y lo que está mal, sino para buscar constantemente el rostro de Jesús: mirarle, actuar, escrutar sus reacciones, ver sus comportamientos.

Dejarnos transformar por Él, buscándolo en el Evangelio y en nuestra vidaDejarnos transformar por Él, buscándolo en el Evangelio y en nuestra vida

Y, de este modo, poco a poco, dejarnos habitar y transformar por él. Él es un hombre de Nazaret, un “pequeño”: mirándolo podemos descubrir paulatinamente cómo comportarnos en el mundo de la gente sencilla que es el nuestro, aprender a maravillarnos como él, a dejarnos tocar por la compasión, a luchar contra el mal, a encontrar el camino hacia el Padre. Simplemente, a amar!"

Marc Hayet, La Mística de Nazaret

 

¿Qué haría Jesús en mi lugar?

 "Hace algunos años mientras participaba en la décima sesión de un Taller de Oración y Vida, se nos indicó que durante la practica semanal de este taller viviéramos la semana con la pregunta hecha obsesión “¿Qué haría Jesús en mi lugar?” Les confieso que esta interrogante

fue durante la semana todo un desafío ante acontecimientos que me daban la oportunidad de reaccionar según el actuar de Jesús o mostrar, por el contrario, toda mi debilidad humana.

Años más tarde cuando ingresé a la Fraternidad recibí un folleto sobre la vida de Carlos de Foucauld, y quede sorprendida sobre la exhortación del Hno. Carlos: “Pregúntate en todo: ¿Qué habría hecho nuestro Señor? Y hazlo. ¡Es tu única regla, pero es tu regla absoluta”!

¡No lo podía creer! Desde mi modesto entender, considero que dicha exhortación, debe marcar la pauta en nuestro actuar, al ponerla en práctica, sin duda, nos hará anteponer nuestras reacciones humanas a las de nuestro Señor y estar en permanente vigilancia, ante los impulsos negativos que impiden gritar el Evangelio con la Vida, sobre todo, en este tiempo pascual en que estamos llamadas a ser testigos de su resurrección."

 Fraternidad Carlos de Foucauld

 

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